Cárcamo sostuvo que el panorama es cada vez más complejo para las fábricas textiles de Tierra del Fuego, donde muchas empresas trabajan con menor actividad y enfrentan un futuro cargado de incertidumbre. En ese contexto, indicó que el gremio sigue de cerca la evolución de la situación para defender cada fuente laboral.
El titular de SETIA señaló que la disminución de la demanda interna y la pérdida de competitividad generan un fuerte impacto sobre la actividad, obligando a muchas empresas a reducir producción, aplicar suspensiones o analizar otras medidas para sostenerse.
Además, remarcó que el riesgo no solo alcanza a los trabajadores textiles, sino también a toda la economía fueguina, ya que cientos de familias dependen directamente del funcionamiento de las plantas industriales y del movimiento que generan en el comercio y los servicios.
Cárcamo insistió en que es necesario implementar políticas que protejan la producción nacional y el empleo, al considerar que la continuidad de la crisis podría profundizar la pérdida de puestos de trabajo y debilitar aún más al sector industrial de la provincia.
Por último, afirmó que desde SETIA continuarán acompañando a los trabajadores y reclamando medidas concretas para evitar que la crisis siga destruyendo empleo, al entender que la defensa de la industria textil también implica resguardar el desarrollo económico y social de Tierra del Fuego.