La posición del secretario general del gremio se conoció en medio de una negociación que permanece trabada y después de una nueva instancia de diálogo con representantes del Ejecutivo. Para SUTEF, el monto ofrecido se encuentra muy lejos de las expectativas planteadas por la docencia y no permite recuperar el poder adquisitivo perdido.
El conflicto, que se inició con el reclamo salarial y se profundizó con el paro por tiempo indeterminado, suma así un nuevo capítulo. La discusión ya no pasa solamente por la existencia de una propuesta, sino por la magnitud de la recomposición que el Gobierno está dispuesto a poner sobre la mesa.
Catena cuestionó además los argumentos utilizados desde distintos sectores para responsabilizar al reclamo docente por las dificultades que atraviesa el sistema educativo y rechazó la idea de que la medida de fuerza pueda ser funcional a los sectores de derecha.
Desde la conducción de SUTEF sostienen que el conflicto debe analizarse a partir de una realidad concreta: el deterioro de los salarios docentes, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades que atraviesan las familias de los trabajadores de la educación.
En ese escenario, los $20.000 ofrecidos por el Ejecutivo aparecen para el gremio como una cifra insuficiente frente a la magnitud del reclamo. La discusión vuelve a quedar así concentrada en un punto clave: cuánto está dispuesto a ceder el Gobierno para alcanzar una recomposición que permita recuperar la capacidad de compra de los trabajadores.
La postura de Catena anticipa que, al menos por ahora, no existe margen para que la conducción sindical acepte la propuesta tal como fue presentada.
El planteo también vuelve a poner presión sobre el Gobierno de Gustavo Melella, que enfrenta un conflicto que se extiende en el tiempo y que ya impactó directamente sobre el calendario escolar.
Mientras el Ejecutivo sostiene la necesidad de administrar los recursos disponibles en un contexto económico complejo, SUTEF insiste en que la situación salarial no puede continuar postergándose y reclama una pauta de recomposición que permita recuperar el salario docente.
La disputa tiene además una dimensión política. Catena cuestionó a quienes buscan instalar que la protesta docente termina favoreciendo a la derecha y sostuvo que la responsabilidad por la situación debe buscarse en las políticas que deterioraron las condiciones laborales y educativas.
Desde esa perspectiva, el gremio intenta desplazar el eje de la discusión: para SUTEF, el problema no es la existencia del conflicto sino la ausencia de una respuesta salarial que permita resolverlo.
Por ahora, la distancia entre las partes continúa siendo significativa. El Gobierno puso sobre la mesa una propuesta de $20.000, pero desde SUTEF anticiparon que ese monto no alcanza para construir una salida aceptable para la docencia.
Así, lejos de cerrarse, el conflicto vuelve a entrar en una zona de máxima tensión. El Ejecutivo necesita encontrar una propuesta que permita avanzar en la negociación y el sindicato mantiene la presión para que esa recomposición sea sustancial y tenga previsibilidad.
Mientras tanto, la docencia fueguina continúa a la espera de una respuesta que permita destrabar un conflicto que ya dejó de ser solamente una discusión salarial y se convirtió en uno de los principales focos de tensión política y social de la provincia.