De acuerdo con datos del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), el sector viene atravesando una reducción sostenida de sus planteles, en un contexto marcado por menor producción, caída del consumo interno y una creciente competencia de productos importados.
El último registro disponible correspondiente a mayo mostró la pérdida de otros 3.157 empleos industriales formales en apenas un mes. Aunque el ritmo fue menor que durante los seis meses anteriores, cuando se destruían alrededor de 5.100 puestos mensuales, los números todavía están lejos de mostrar un cambio de tendencia.
La caída del empleo aparece acompañada por un escenario productivo igualmente complicado. En mayo, 14 de las 16 ramas industriales relevadas registraron retrocesos interanuales en su producción. Entre los sectores más castigados estuvieron el textil, con una caída del 26,2%; maquinaria y equipo, con 23,4%; automotores y autopartes, con 15,9%; y prendas de vestir, cuero y calzado, con 14,7%.
Los datos acumulados tampoco muestran una recuperación significativa. Durante los primeros cinco meses de 2026, la actividad industrial se contrajo un 3,1% frente al mismo período del año pasado y permanece aproximadamente un 10% por debajo de los niveles de 2022.
Frente a este escenario, numerosas empresas comenzaron a aplicar distintas estrategias para reducir costos. El congelamiento de nuevas contrataciones y la reducción de personal aparecen entre las principales respuestas ante la menor producción y las dificultades para sostener las ventas.
La situación, sin embargo, no afecta de la misma manera a todas las actividades. Algunos sectores vinculados con la energía, la minería y la agroindustria presentan mejores perspectivas, mientras que aquellas ramas que dependen principalmente del mercado interno siguen enfrentando mayores dificultades.
La preocupación está concentrada especialmente en lo que pueda ocurrir durante la segunda mitad del año. Las empresas todavía no proyectan una recuperación generalizada del empleo industrial durante 2026, por lo que la preservación de los puestos de trabajo vuelve a ocupar un lugar central entre los reclamos de los sectores sindicales.
Con casi 39.000 empleos industriales formales perdidos durante 2025 y otros 3.157 puestos destruidos solamente en mayo, el mercado laboral manufacturero continúa bajo fuerte presión y sin señales claras de una recuperación rápida.