El secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande e integrante de Provincia Grande, Gastón Díaz, cuestionó duramente al secretario de Gobierno de Ushuaia, Sebastián Iriarte, por una serie de publicaciones en redes sociales vinculadas a una transferencia de dinero realizada por error por la empresa Mirgor a las cuentas municipales. En declaraciones realizadas en Radio Provincia, Díaz sostuvo que el episodio fue utilizado para instalar una interpretación política que, según afirmó, no se corresponde con lo ocurrido.
“Nos informan de que en el cierre de caja existía un sobrante que no correspondía a ninguna de las transferencias y pagos que se habían realizado”, explicó Díaz al reconstruir el origen de la situación. Según relató, luego de verificar que el dinero correspondía a Mirgor, la empresa solicitó formalmente su restitución y el Municipio debió instrumentar el procedimiento administrativo correspondiente.
“Para poder reintegrar ese monto había que emitir un acto administrativo, que es lo que se publicó en el Boletín Oficial”, señaló.
El funcionario apuntó entonces contra la interpretación realizada públicamente por Iriarte, quien había cuestionado la operación y la había presentado como un supuesto préstamo. Díaz rechazó esa lectura y sostuvo que se trató de una transferencia errónea que la propia empresa solicitó recuperar.
“Algunos operadores políticos de la ciudad de Ushuaia salieron a plantearlo como una chicana. Como si fuera un préstamo, como si fuera una cuestión de vínculo con la empresa que de ninguna manera ha existido”, afirmó.
En particular, Díaz cuestionó al secretario de Gobierno de Ushuaia por haber utilizado sus redes sociales para instalar esa versión y sostuvo que la publicación terminó siendo replicada por portales cuya línea editorial, según denunció, responde a determinados sectores políticos de la capital provincial.
“Es lo que se viene. Nosotros ya hemos detectado esos portales que manejan desde ese sector de la política”, sostuvo, aunque aclaró que no los mencionaría públicamente por el momento.
La respuesta del funcionario riograndense fue especialmente dura al referirse al carácter institucional de las acusaciones. “Se olvida Iriarte que el funcionario público es un servidor público”, afirmó, y advirtió que quienes ejercen responsabilidades estatales deben asumir las consecuencias de sus afirmaciones cuando involucran la posible comisión de delitos.
“Lo que él está manifestando es de una gravedad institucional que merece que uno salga y lo diga”, sostuvo Díaz.
Y fue todavía más contundente: “La ignorancia es atrevida”.
Para el secretario de Gobierno de Río Grande, el episodio no puede analizarse aisladamente, sino que forma parte de una dinámica política que, según su mirada, contradice el discurso de unidad que algunos sectores del peronismo fueguino vienen planteando públicamente.
Díaz recordó incluso encuentros mantenidos con funcionarios de Ushuaia en los que, según relató, se había hablado de la necesidad de construir espacios de diálogo y trabajo conjunto. “Después no venga a llorar sobre la leche derramada por sus propias palabras”, lanzó.
En ese sentido, sostuvo que existe una contradicción entre los gestos de acercamiento que se producen en ámbitos privados y las confrontaciones que luego aparecen públicamente en redes sociales.
“Por Twitter es un pícaro provocador, pero después en persona la juega del compañero”, cuestionó.
La discusión sobre Mirgor terminó así conectándose con una disputa política de mayor alcance. Díaz sostuvo que desde Provincia Grande se busca diferenciarse de una forma de hacer política basada en la confrontación permanente y en la utilización de las redes sociales para instalar polémicas.
“Nosotros no tenemos ni miedo, ni temor, ni recelo, ni rencor. Simplemente miramos para adelante”, afirmó.
El dirigente puso el foco en el rol que deben cumplir los funcionarios municipales y reivindicó una concepción de la política centrada en la gestión y en la resolución de los problemas cotidianos.
“El funcionario es un servidor público y nosotros estamos obligados a mostrar nuestra eficiencia, nuestra eficacia en lo que hacemos, no en la rosca política que manejamos”, sostuvo.
Díaz vinculó además esa discusión con el escenario político que atraviesa Tierra del Fuego y cuestionó que algunos sectores se encuentren concentrados en la disputa interna mientras persisten problemas económicos y sociales que afectan a los vecinos.
“La rosca nacional no tiene absolutamente nada que ver con los problemas vecinales que tiene una persona”, planteó.
En esa línea, sostuvo que una de las claves para recuperar la confianza de la ciudadanía pasa por volver a poner la gestión en el centro de la agenda. “Quien se pone al frente de un Estado municipal lo que tiene que tener como horizonte es resolverle los problemas a la gente”, afirmó.
El secretario de Gobierno de Río Grande también cuestionó el escenario interno del peronismo fueguino y sostuvo que el Partido Justicialista se encuentra “blindado” y que distintos sectores con identidad peronista han quedado fuera de su estructura.
“Provincia Grande con sus raíces peronistas, nosotros en Río Grande, Partido Sur, como lo mencionó Furlan ayer en Ushuaia, otros partidos que también incluso han conformado con nosotros frente el año pasado, son espacios peronistas que han sido expulsados del Partido Justicialista”, afirmó.
Para Díaz, esa situación explica parte de las diferencias que hoy atraviesan al peronismo provincial y contrasta con el proceso de discusión interna que se observa a nivel nacional.
“En Tierra del Fuego lo que tenemos es totalmente lo contrario: una provocación constante, utilizar la picardía y las redes sociales para decir lo que no se animan a decir en persona”, sostuvo.
De cara al escenario electoral de 2027, el dirigente confirmó que Provincia Grande trabaja en la construcción de una alternativa política en toda la provincia, aunque cuestionó el adelantamiento de la discusión electoral.
“Vamos a presentar alternativas en toda la provincia para que los fueguinos tengan una opción de un modelo de gestión que piensa en la gente y no tanto en la rosca política”, afirmó.
Díaz evitó, sin embargo, confirmar acuerdos electorales concretos y consideró que todavía falta tiempo para definir candidaturas. “La gente tiene tantos problemas en Río Grande”, señaló, al remarcar que la prioridad debería estar puesta en la situación económica y laboral que atraviesa Tierra del Fuego.
En ese punto, volvió a cuestionar las consecuencias del modelo económico nacional y mencionó particularmente la situación del empleo industrial y los despidos registrados en empresas de la provincia.
“Este modelo de Milei ha destruido la provincia, es el responsable de nuestro desempleo”, sostuvo.
La entrevista terminó dejando expuesta una disputa que excede el episodio administrativo de Mirgor. Por un lado, la discusión sobre una transferencia de fondos que, según explicó Díaz, fue realizada por error y posteriormente restituida mediante el procedimiento correspondiente. Por otro, una creciente confrontación política entre sectores del peronismo fueguino que, mientras públicamente hablan de unidad, mantienen fuertes diferencias sobre el rumbo, el liderazgo y la construcción electoral hacia 2027.
Desde Provincia Grande, Díaz dejó clara la posición del espacio: priorizar la gestión, evitar la confrontación permanente y construir una alternativa política que, según sostuvo, vuelva a poner a los vecinos en el centro de las decisiones.
“Nos vamos a diferenciar claramente porque no entramos, no nos gusta, no nos vamos a confrontar”, afirmó. Aunque dejó una advertencia: “Este tipo de cosas hay que contestarlas”.
Porque, para Díaz, el debate ya no pasa solamente por una publicación en redes sociales, sino por dos modelos diferentes de hacer política en Tierra del Fuego: uno concentrado en la disputa interna y la confrontación, y otro que busca instalar la gestión y los problemas concretos de la ciudadanía como eje de la discusión.