Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Magallanes avanza hacia una inversión de US$11.000 millones y Tierra del Fuego sigue esperando - Red 23 Noticias - Tierra del Fuego

GENERALES | 19 AGO 2026

CHILE GANA DE NUEVO

Magallanes avanza hacia una inversión de US$11.000 millones y Tierra del Fuego sigue esperando

Chile acelera la transformación productiva de su extremo sur con un megaproyecto de hidrógeno y amoníaco verde orientado a la exportación. Del otro lado de la frontera, Tierra del Fuego Argentina enfrenta el desafío de transformar anuncios e iniciativas en inversiones concretas que generen producción, empleo y nuevas oportunidades.




La noticia que llega desde la vecina región de Magallanes vuelve a poner sobre la mesa una discusión que Tierra del Fuego Argentina no puede seguir postergando: cómo transformar el enorme potencial del extremo sur en inversiones concretas, nuevas industrias y puestos de trabajo.

En Chile, el proyecto integral para la producción y exportación de amoníaco verde de HNH Energy contempla una inversión estimada en US$11.000 millones y se encuentra entre las iniciativas de mayor escala vinculadas al desarrollo del hidrógeno verde en la región. El proyecto está previsto para producir hasta 467.000 toneladas anuales de amoníaco y contempla una infraestructura de gran magnitud: parque eólico, planta de procesos, desaladora, puerto multipropósito, terminal marítima, almacenamiento y sistemas de transporte.

No se trata solamente de una inversión energética. El objetivo declarado del proyecto es producir amoníaco verde para su posterior exportación, lo que implica incorporar a Magallanes a una cadena internacional de producción y comercialización asociada a la transición energética.

La diferencia con Tierra del Fuego Argentina resulta inevitable.

Mientras del otro lado de la frontera se avanza en proyectos de escala internacional, nuestra provincia continúa enfrentando una situación industrial marcada por la pérdida de puestos de trabajo, la incertidumbre sobre el futuro del régimen promocional y la necesidad de encontrar nuevos motores productivos que permitan reducir la dependencia de un esquema industrial que durante décadas estuvo concentrado fundamentalmente en determinados sectores.

La propia documentación oficial fueguina reconoce el desafío. La provincia mantiene una estructura industrial importante y cuenta con capacidad instalada, trabajadores especializados y experiencia productiva, pero al mismo tiempo plantea como objetivo avanzar hacia la diversificación de la matriz productiva y la generación de nuevas inversiones.

En los últimos años se anunciaron distintas iniciativas vinculadas con el hidrógeno verde, la transición energética, la producción de hidrocarburos, la acuicultura y otras actividades capaces de ampliar la matriz económica fueguina. El Gobierno provincial, de hecho, viene promocionando internacionalmente oportunidades de inversión vinculadas con hidrocarburos y energías limpias.

También existen avances concretos. La provincia informó acuerdos destinados a desarrollar proveedores locales para los sectores acuícola e hidrocarburífero, con financiamiento y capacitación para pequeñas y medianas empresas fueguinas. Además, en 2026 se concretó el primer despacho de un producto terminado de alto valor tecnológico fabricado en Tierra del Fuego, destinado a la industria automotriz.

Pero el problema es la escala y, fundamentalmente, la velocidad.

Porque mientras Tierra del Fuego continúa hablando de oportunidades, estudios de factibilidad, búsqueda de inversores y proyectos en distintas etapas, Magallanes muestra cómo una estrategia de largo plazo puede comenzar a convertirse en infraestructura, capital y producción orientada a los mercados internacionales.

Chile incluso incorporó dentro de su planificación nacional medidas específicas para facilitar el desarrollo del hidrógeno verde en Magallanes, incluyendo infraestructura portuaria, planificación energética y logística, asignación de terrenos fiscales y mecanismos para facilitar la llegada de inversiones.

El contraste es todavía más significativo porque ambas regiones comparten una condición geográfica excepcional: están en el extremo sur del continente, alejadas de los grandes centros de consumo y con enormes distancias respecto de los principales mercados. Sin embargo, también poseen recursos naturales, disponibilidad de territorio, potencial energético y una ubicación estratégica respecto de las rutas internacionales.

La pregunta, entonces, no es si Tierra del Fuego tiene potencial.

Lo tiene.

La pregunta es qué está haciendo la Argentina para convertir ese potencial en proyectos de escala suficiente para generar una nueva etapa de desarrollo industrial.

Y allí aparece uno de los grandes desafíos pendientes.

La provincia necesita pasar de la discusión permanente sobre cómo sostener las industrias existentes a una política mucho más agresiva de radicación de nuevas industrias, agregado de valor y generación de exportaciones.

El problema no es solamente defender los puestos de trabajo que todavía existen. También es crear los puestos de trabajo que todavía no existen.

La diferencia resulta especialmente evidente cuando se observa que Tierra del Fuego cuenta con recursos energéticos estratégicos y con una larga experiencia industrial. Durante 2025 produjo más de 8.135 millones de metros cúbicos de gas, 560.985 metros cúbicos de petróleo y 180.354 toneladas de GLP, según datos difundidos por el Gobierno provincial.

A eso se suma el potencial para desarrollar hidrógeno verde, energías renovables, acuicultura, producción de alimentos, servicios tecnológicos, proveedores industriales y procesos de industrialización vinculados con los recursos naturales.

Es decir: la materia prima y las condiciones existen. Lo que falta es convertirlas en una estrategia de desarrollo de largo plazo con inversiones de verdadera escala.

La discusión adquiere todavía mayor relevancia en un momento en que la industria fueguina atraviesa un escenario complejo y vuelve a aparecer el interrogante sobre el futuro del empleo industrial.

La reciente pérdida de puestos de trabajo en empresas emblemáticas de Río Grande muestra que no alcanza con preservar el esquema existente. Es necesario pensar qué industrias queremos tener dentro de diez, quince o veinte años y qué condiciones hacen falta para que esas industrias se radiquen efectivamente en la provincia.

Magallanes está mostrando una respuesta posible.

No porque el modelo chileno sea automáticamente trasladable a Tierra del Fuego, sino porque demuestra que el extremo sur puede ser pensado como plataforma de inversiones, producción y exportación, y no solamente como una región periférica que depende de decisiones tomadas a miles de kilómetros.

Tierra del Fuego también tiene herramientas. La provincia cuenta con el régimen de promoción industrial, infraestructura existente, mano de obra especializada y recursos naturales estratégicos. Incluso desde el Gobierno provincial se ha planteado la necesidad de avanzar hacia nuevas industrias y ampliar la matriz productiva.

Pero el tiempo de los anuncios debería empezar a quedar atrás.

Porque cada proyecto que no se concreta significa una oportunidad menos de generar empleo. Cada inversión que se demora es una posibilidad que puede terminar radicándose en otra provincia o, como demuestra el caso de Magallanes, al otro lado de la frontera.

La discusión sobre el futuro industrial fueguino ya no puede limitarse a defender lo que existe.

Hay que salir a buscar lo que todavía no existe.

Nuevas fábricas. Nuevas cadenas de valor. Nuevas exportaciones. Nuevos proveedores. Nuevas tecnologías. Nuevos empleos.

Y sobre todo, una política de Estado que permita que Tierra del Fuego deje de ser solamente una provincia con enormes potencialidades y vuelva a convertirse en un territorio capaz de atraer inversiones productivas de escala internacional.

Mientras Magallanes avanza con un proyecto de US$11.000 millones orientado a producir para el mundo, Tierra del Fuego tiene frente a sí una pregunta que ya no admite demasiadas demoras:

FUENTE: www.radiopolar.com