Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
6 de cada 10 jóvenes trabajan sin derechos - Red 23 Noticias - Tierra del Fuego

GENERALES | 28 AGO 2026

CUANDO NO HAY EMPLEO

6 de cada 10 jóvenes trabajan sin derechos

El 58,4% de los trabajadores menores de 30 años está en la informalidad, casi 21 puntos por encima de los adultos de 30 a 64 años. El dato expone una paradoja: mientras se presenta la precarización como una nueva forma de libertad, miles de jóvenes ingresan al mundo laboral sin estabilidad, aportes ni protección porque el empleo registrado simplemente no aparece.




La discusión sobre los jóvenes y el trabajo suele estar atravesada por una explicación que se repite: que las nuevas generaciones ya no quieren empleos tradicionales, que prefieren manejar sus horarios, trabajar por su cuenta, hacer changas o moverse entre distintas actividades.

Pero hay un dato que obliga a mirar el problema desde otro lugar.

El 58,4% de los jóvenes de hasta 29 años que trabaja lo hace en condiciones de informalidad.

Es decir, prácticamente 6 de cada 10 jóvenes ocupados están fuera de un empleo formal. El dato surge del informe de informalidad laboral del INDEC correspondiente al cuarto trimestre de 2025.

La cifra contrasta fuertemente con lo que ocurre entre los trabajadores de 30 a 64 años: allí la informalidad alcanza al 37,6%.

La diferencia es de 20,8 puntos porcentuales.

No se trata entonces solamente de una característica generacional. Los jóvenes enfrentan un mercado laboral considerablemente más precario que los adultos.

Un mercado laboral que expulsa primero a los jóvenes

La informalidad no es el único problema.

La desocupación también golpea con mayor intensidad a quienes recién intentan ingresar al mundo laboral.

En el cuarto trimestre de 2025, la desocupación general alcanzó el 7,5%, un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. Fue además el nivel más alto registrado para un cuarto trimestre desde 2020, el año marcado por la pandemia.

Pero entre los jóvenes la situación fue considerablemente peor.

La desocupación alcanzó el 16,8% entre las mujeres jóvenes y el 16,2% entre los varones jóvenes. Un año antes, esos porcentajes eran del 13,8% y 12,5%, respectivamente.

En otras palabras, alrededor de 1 de cada 6 jóvenes que participa del mercado laboral no consigue trabajo.

Y quienes consiguen ingresar tampoco necesariamente lo hacen en buenas condiciones.

Ahí aparece la segunda cara del problema: conseguir un empleo no significa necesariamente conseguir un empleo registrado.

5,8 millones de trabajadores informales

La precarización tampoco es exclusivamente juvenil.

Durante el cuarto trimestre de 2025, el 43% de los trabajadores ocupados de los 31 principales aglomerados urbanos del país se encontraba en situación de informalidad. Eso representa aproximadamente 5,8 millones de personas.

Dentro de ese universo, el fenómeno adquiere características diferentes según el tipo de trabajador.

Del 43% de informalidad registrado por INDEC, 26 puntos corresponden a trabajadores asalariados y 16,6 puntos a trabajadores independientes. Entre estos últimos, 15,7 puntos corresponden específicamente a cuentapropistas.

La informalidad, por lo tanto, no está concentrada únicamente en el denominado “trabajo en negro”.

También alcanza a una enorme cantidad de personas que trabajan por cuenta propia y que quedan fuera de buena parte de las protecciones asociadas al empleo registrado.

La brecha generacional es enorme

Los números permiten dimensionar hasta qué punto los jóvenes están en desventaja.

Informalidad laboral:

La diferencia entre los jóvenes y los adultos de entre 30 y 64 años supera los 20 puntos porcentuales.

La fotografía muestra algo contundente: el problema no es que los jóvenes no quieran trabajar; es que cuando trabajan tienen muchas más posibilidades de hacerlo en condiciones informales.

Las mujeres jóvenes, todavía más expuestas

La situación tampoco se distribuye de manera pareja entre varones y mujeres.

La informalidad general alcanza al 44,5% de las mujeres ocupadas, frente al 41,8% de los varones.

Y entre los jóvenes la diferencia vuelve a aparecer.

Según la Organización Internacional del Trabajo, aproximadamente 58% de los varones jóvenes y 60% de las mujeres jóvenes trabajan en condiciones informales.

Así, para una mujer joven, conseguir trabajo no solamente implica enfrentar una mayor dificultad para acceder al empleo: también existe una mayor probabilidad de terminar en un puesto informal.

El deterioro continúa en 2026

Los datos más recientes muestran que el problema no quedó congelado en 2025.

Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de desocupación general fue del 7,8%, mientras que la tasa de empleo se ubicó en 44,8% y la tasa de actividad en 48,6%.

Pero el dato especialmente relevante es la informalidad.

En el primer trimestre de 2026 alcanzó el 44,2%, lo que representa un aumento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025.

Es decir: mientras el desempleo permanece en niveles elevados, una parte importante de quienes consiguen incorporarse al mercado laboral lo hace en condiciones informales.

¿Libertad o necesidad?

Ahí aparece la discusión que muchas veces queda escondida detrás de las estadísticas.

Un joven que trabaja como repartidor, hace changas, vende productos por internet, factura como independiente o consigue trabajos temporarios puede ser presentado como parte de una nueva cultura laboral.

Y es cierto que existen jóvenes que deliberadamente buscan mayor autonomía y flexibilidad.

Pero los números muestran que no todos están eligiendo esa modalidad.

Cuando casi 6 de cada 10 jóvenes ocupados son informales y aproximadamente 1 de cada 6 jóvenes activos está desocupado, resulta difícil sostener que la precarización sea simplemente una preferencia generacional.

Para muchos, la secuencia es otra:

primero no aparece el empleo formal; después aparece cualquier trabajo; finalmente, la informalidad termina siendo presentada como una elección.

El problema de la primera experiencia

Existe además una contradicción que se vuelve cada vez más difícil de resolver.

Las empresas suelen requerir experiencia para incorporar trabajadores.

Pero los jóvenes necesitan justamente una primera oportunidad para construir esa experiencia.

Si las puertas de entrada al mercado laboral se reducen, aumentan las posibilidades de que esa primera experiencia ocurra en empleos informales, temporarios o de baja estabilidad.

El resultado es una generación que comienza su vida laboral sin las mismas herramientas que tuvieron generaciones anteriores para construir una carrera.

Trabajar ya no garantiza proyectar

El problema tampoco termina en el recibo de sueldo.

Un empleo informal significa, en términos generales, menor protección frente al despido, ausencia o reducción de aportes jubilatorios, menor cobertura asociada al empleo registrado y una mayor vulnerabilidad ante cualquier caída de los ingresos.

Y cuando los salarios tampoco alcanzan para independizarse, el empleo deja de ser necesariamente el primer escalón de un proyecto de vida.

Para muchos jóvenes, trabajar significa simplemente poder pagar el mes.

La posibilidad de ahorrar, acceder a una vivienda, formar una familia o proyectar a largo plazo queda cada vez más lejos.

El dato que debería cambiar la discusión

Los números oficiales permiten mirar el fenómeno desde una perspectiva diferente.

No se trata de una generación que abandonó el trabajo.

Es una generación que enfrenta mayores dificultades para entrar al mercado laboral y que, cuando consigue hacerlo, tiene casi un 60% de probabilidades de hacerlo en la informalidad.

El 58,4% de informalidad juvenil, el 16,8% de desocupación entre las mujeres jóvenes, el 16,2% entre los varones jóvenes y el 44,2% de informalidad general registrado en el primer trimestre de 2026 conforman una fotografía difícil de explicar como una simple cuestión de preferencias.

La pregunta entonces deja de ser si los jóvenes quieren “libertad laboral”.

La pregunta más incómoda es otra:

¿Cuánta libertad existe cuando la alternativa al empleo precario es directamente no conseguir trabajo?

Porque elegir implica tener opciones.

Y para una parte cada vez mayor de los jóvenes, la precariedad no aparece como una elección: aparece como la única oportunidad disponible para poder trabajar.