La medida representa un cambio respecto de la situación que se venía registrando durante las últimas semanas. Los representantes sindicales habían sido reincorporados formalmente junto con el resto del personal tras la intervención de la autoridad laboral, pero continuaban licenciados y sin desarrollar tareas dentro de los establecimientos.
Ahora, 10 de los 25 delegados involucrados podrán volver a ingresar, bajo un esquema que contempla la presencia de representantes de las distintas razones sociales que forman parte del grupo empresario.
La decisión aparece en medio de las conversaciones que mantienen Mirgor y la UOM para intentar destrabar un conflicto que comenzó con cerca de 300 desvinculaciones y que derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo.
En paralelo, la autoridad laboral resolvió prorrogar la conciliación obligatoria hasta el lunes 7 de septiembre, otorgando algunos días adicionales para que las partes continúen buscando una salida antes de que puedan retomarse medidas empresariales o sindicales.
Dentro de las negociaciones también aparece el reclamo por el denominado premio por productividad, un punto que la organización metalúrgica viene planteando desde marzo y sobre el cual habría existido un principio de compromiso por parte de la empresa.
Pese a estos movimientos, el conflicto todavía está lejos de quedar cerrado. El principal punto de discusión continúa siendo la situación laboral de los trabajadores alcanzados por los despidos, además de las condiciones que regirán hacia adelante dentro de las plantas.
La extensión de la conciliación abre así una nueva semana de negociaciones, con algunos gestos de acercamiento entre las partes pero todavía sin un acuerdo definitivo que permita dar por terminada una de las disputas laborales más importantes de los últimos meses en la industria fueguina.