El mandatario recibió a representantes del Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) y a los abogados ambientalistas que impulsaron la presentación ante el Juzgado Federal de Río Grande.
La demanda apunta contra la compañía británica Rockhopper Exploration y la petrolera israelí Navitas Petroleum. Busca detener las obras, perforaciones y operaciones financieras vinculadas con el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
“Como Municipio estamos ciento por ciento dispuestos a acompañar esta iniciativa, porque claramente constituye un hecho de soberanía”, afirmó Perez. Del encuentro también participaron legisladores provinciales, la presidenta del Concejo Deliberante y concejales de Río Grande.
El intendente adelantó que trabajan en una acción conjunta con el Concejo Deliberante para adherir formalmente a la demanda. Asimismo, buscará convocar a los intendentes de las ciudades costeras de la Patagonia, debido al riesgo que una explotación petrolera de estas características podría generar sobre el mar argentino y las costas del sur del país.
“Cualquier daño ambiental que se produzca en Malvinas representa también un riesgo para nuestro mar y nuestras costas”, advirtió. Por eso, aseguró que Río Grande respaldará todas las iniciativas destinadas a detener el avance británico sobre los recursos naturales argentinos.
Perez también anticipó que llevará el planteo al Congreso de la Nación para promover un acompañamiento institucional más amplio. Consideró que la defensa de Malvinas requiere medidas concretas y coordinadas entre municipios, provincias y representantes nacionales.
El jefe municipal cuestionó la falta de respuestas de la Cancillería y sostuvo que la presencia colonial británica avanzó durante los últimos años, especialmente en materia hidrocarburífera. “Vemos una inacción por parte del Gobierno nacional”, manifestó.
También señaló que Navitas Petroleum es una empresa de origen israelí y reclamó que el presidente Javier Milei plantee formalmente la situación ante el Gobierno de ese país. “Sería bueno que en alguno de sus viajes a Israel le diga al primer ministro que existe una empresa explotando ilegalmente nuestros recursos”, sostuvo.
Para Perez, esa gestión debería formar parte de las responsabilidades de un presidente que defienda los intereses nacionales. Frente a la ausencia de ese reclamo, destacó la importancia de la presentación impulsada por los excombatientes y los abogados ambientalistas.
“Río Grande es un faro de soberanía y vamos a acompañar todas las acciones que busquen ponerle un freno al avance británico sobre nuestro territorio”, remarcó el intendente.