Juan Navoni, integrante de la comisión directiva de SIPROSA y representante del sindicato en Río Grande, confirmó por FM Provincia que los profesionales de la salud iniciarán esta semana una serie de asambleas para definir la continuidad de sus reclamos y evaluar un posible plan de lucha en Tierra del Fuego.
Las reuniones comenzarán este lunes en Tolhuin y continuarán el miércoles, desde las 13 horas, en Río Grande y Ushuaia. Allí se informará a los trabajadores sobre la situación actual y se resolverán los próximos pasos.
Navoni explicó que SIPROSA venía manteniendo encuentros con los ministerios de Salud y Economía, en los que podía presentar su agenda de reclamos. Sin embargo, aseguró que el diálogo se interrumpió repentinamente y que las autoridades dejaron de responder los pedidos de nuevas reuniones.
“Venían siendo reuniones positivas, donde podíamos ser escuchados y plantear nuestros reclamos, pero de golpe se cortaron. Lo que necesitamos es una respuesta y saber si tienen en cuenta nuestro planteo”, manifestó.
Uno de los principales reclamos es la participación directa de SIPROSA en las discusiones paritarias. El dirigente sostuvo que el sindicato representa a unos 1.300 profesionales de la salud en toda la provincia, pero permanece fuera de la mesa donde se definen salarios y condiciones laborales.
Según explicó, los gremios que participaron de la última negociación salarial no contemplaron determinados ítems específicos del sector profesional. Algunos de esos adicionales, afirmó, quedaron incluso por debajo de los montos percibidos por otros trabajadores del sistema sanitario.
A este escenario se sumó el pago fuera de término de los salarios estatales. SIPROSA ya presentó una nota ante el Ministerio de Salud debido a que los haberes, que deberían abonarse durante el cuarto día hábil, recién serán acreditados este martes.
Navoni advirtió que la falta de profesionales está generando una fuerte sobrecarga sobre quienes integran las plantas permanentes de los hospitales. Como ejemplo, señaló que el área de Clínica Médica de Río Grande cuenta con apenas cuatro médicos, mientras que Pediatría e Internación dispone de cinco.
“En Pediatría deberían ser 21 profesionales, porque por día tiene que haber tres médicos de guardia. Al faltar personal, se sobrecarga a quienes están en planta y se debe contratar a profesionales itinerantes para cubrir las necesidades”, explicó.
Para SIPROSA, el problema no se limita a la cuestión salarial. Las guardias, la exigencia permanente, el estrés laboral y la imposibilidad de incorporar nuevos médicos afectan la continuidad del sistema público.
Navoni alertó que Tierra del Fuego tiene serias dificultades para captar profesionales de otras provincias y lograr que permanezcan en la isla. También remarcó que, cuando un médico abandona el sistema, su reemplazo no se consigue fácilmente.
“No nos sentimos cuidados. Cuidar a los profesionales es cuidar la salud pública. Somos una provincia insular y tenemos que poder brindar respuestas a la población; de lo contrario, se termina recurriendo a un avión sanitario”, expresó.
El representante sindical afirmó que la demanda en los hospitales públicos aumentó considerablemente como consecuencia de la pérdida de coberturas prepagas y de las dificultades que atraviesan distintas obras sociales para garantizar prestaciones.
Esta mayor cantidad de pacientes, sostuvo, recae sobre un sistema que ya funciona con personal insuficiente y recursos limitados. Si bien destacó la calidad de los profesionales y la tecnología disponible en los hospitales fueguinos, insistió en que es necesario mejorar los salarios y las condiciones laborales para sostener el servicio.
Respecto de los insumos, recordó que el Hospital Regional Río Grande permaneció aproximadamente un mes con faltantes de reactivos de laboratorio, situación que obligó a priorizar a los pacientes internados y restringir la atención externa. El problema fue subsanado, aunque señaló que actualmente se trabaja “con lo justo”.
Navoni indicó que SIPROSA todavía no realizó un análisis detallado del Presupuesto provincial, pero dejó planteada la posición del sindicato: “La salud pública no es un costo, sino una inversión”.
Las asambleas previstas para esta semana definirán si los profesionales avanzan con nuevas medidas. El sindicato espera, además, que los ministerios de Salud y Economía retomen las reuniones y brinden respuestas concretas sobre salarios, participación paritaria y condiciones de trabajo.