Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Murió Chiche Gelblung, el periodista que convirtió la provocación en una marca - Red 23 Noticias - Tierra del Fuego

NACIONALES | 9 SEP 2026

A LOS 82 AñOS

Murió Chiche Gelblung, el periodista que convirtió la provocación en una marca

Samuel “Chiche” Gelblung, una de las figuras más populares, influyentes y polémicas de la televisión y la radio argentina. Más de cinco décadas frente a las noticias construyeron a un periodista imposible de encasillar: investigó, provocó, incomodó, generó críticas y también consiguió una fidelidad extraordinaria de su público.




Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años, después de más de cinco décadas de una carrera que atravesó prácticamente todas las transformaciones de los medios argentinos: desde las grandes revistas hasta la radio, la televisión y los primeros medios digitales.

La noticia fue confirmada este miércoles por la mañana. El periodista había sido internado luego de presentar dificultades respiratorias y atravesaba un período marcado por distintos problemas de salud. Sin embargo, hasta pocos días antes había continuado trabajando y manteniendo la actividad que lo acompañó durante buena parte de su vida.

Con su muerte desaparece una de las personalidades que más claramente entendieron que, en los medios, además de informar, había que generar impacto.

Y Gelblung hizo de eso una verdadera marca personal.

De las revistas a una televisión que ya no volvió a ser la misma

Antes de convertirse en una figura televisiva, Gelblung construyó una extensa trayectoria en el periodismo gráfico. Trabajó desde muy joven en revistas y llegó a ocupar lugares centrales en publicaciones como Gente y La Semana.

También fue corresponsal de guerra y participó de coberturas internacionales en escenarios como Vietnam y Biafra. Esa experiencia en la gráfica fue determinante para el periodista que posteriormente desembarcaría en la televisión.

Su llegada a la pantalla chica se produjo cuando ya tenía una extensa trayectoria detrás suyo. Allí encontró un territorio en el que pudo desarrollar una fórmula absolutamente personal: investigación, actualidad, policiales, personajes, escándalos, misterio, entrevistas y una dosis permanente de provocación.

El resultado fue “Memoria”, el programa que durante los años 90 convirtió a Gelblung en una de las caras más reconocibles de la televisión argentina.

El ciclo combinaba investigaciones, entrevistas, archivos, casos policiales y fenómenos inexplicables. En muchos casos, llevó la noticia hasta el límite del espectáculo y abrió una discusión que todavía continúa: ¿hasta dónde puede llegar el periodismo para captar la atención del público?

Gelblung nunca pareció demasiado preocupado por esa frontera.

El periodista que caminaba permanentemente al borde

Una de las mejores definiciones sobre su estilo apareció justamente en una de sus últimas entrevistas: “Yo siempre caminé en la cornisa”.

La frase resume buena parte de su carrera.

Gelblung fue capaz de producir contenidos que quedaron grabados en la memoria televisiva, pero también recibió cuestionamientos por sus métodos y por el tratamiento de determinados temas. Algunas de sus investigaciones y puestas televisivas fueron celebradas por su audacia; otras fueron señaladas como ejemplos de sensacionalismo o de una televisión que priorizaba el impacto sobre los límites tradicionales del periodismo.

La famosa “autopsia” de un extraterrestre fue uno de los episodios más recordados de aquella televisión. El propio Gelblung contó años después que se trató de una puesta deliberadamente provocadora, realizada a partir de imágenes que consideraba falsas.

Era, en definitiva, parte de su método: tomar un tema, llevarlo al extremo y conseguir que nadie pudiera permanecer indiferente.

Las polémicas también fueron parte de su historia

Sería imposible reconstruir la trayectoria de Chiche Gelblung sin hablar de las controversias que lo acompañaron durante décadas.

Tuvo fuertes enfrentamientos con políticos, dirigentes y figuras del espectáculo. Uno de los cruces más recordados fue con Guillermo Moreno, cuando protagonizó al aire una de las escenas que mejor representaban su carácter frontal.

También mantuvo enfrentamientos con figuras como Moria Casán y, en los últimos años, tuvo una relación cambiante con Javier Milei, quien incluso lo visitó durante una de sus internaciones.

Pero las polémicas no fueron solamente televisivas.

Su paso por Gente durante los años de la última dictadura militar también forma parte de las discusiones sobre su trayectoria y del análisis crítico que distintos sectores hicieron sobre su trabajo periodístico durante aquella etapa.

Gelblung nunca fue una figura sencilla de colocar dentro de una categoría.

Ni héroe ni villano televisivo.

Fue, fundamentalmente, un personaje central de los medios argentinos, con aciertos, excesos, investigaciones, provocaciones y decisiones editoriales que generaron tanto reconocimiento como cuestionamientos.

Una frase que lo acompañó durante décadas

Hay una frase que durante años quedó asociada a Gelblung: “Nunca dejes que la verdad te arruine una buena nota”.

Pero hay un detalle particularmente interesante: él mismo negó repetidamente haber sido el autor de esa frase.

En una de sus últimas entrevistas explicó que se la habían atribuido y reconoció, con su habitual ironía, que se sentía orgulloso de que la frase hubiera quedado vinculada a periodistas importantes de otras épocas.

Más allá de quién la haya pronunciado originalmente, difícilmente exista otra frase que haya quedado tan asociada al imaginario construido alrededor de su figura.

Porque Gelblung entendía el periodismo también como espectáculo.

Y entendía el espectáculo como una herramienta para conseguir algo que consideraba fundamental: que el público mirara.

Más de 50 años sin abandonar el oficio

A diferencia de muchos periodistas de su generación, Gelblung nunca se retiró realmente.

Pasó por revistas, diarios, radios, televisión y medios digitales. Condujo “Memoria”, “Hola Chiche”, “70.20.HOY”, “Chiche en vivo” y participó de “Polémica en el bar”, entre otros ciclos.

También tuvo presencia en el desarrollo de medios digitales y mantuvo durante años una actividad profesional prácticamente ininterrumpida.

En 2022 recibió el Martín Fierro de Oro, un reconocimiento que coronó una trayectoria que había atravesado varias generaciones de argentinos.

Incluso durante sus últimos meses, cuando su salud lo obligó a atravesar internaciones y largas recuperaciones, volvió al trabajo.

En julio de este año, después de una extensa internación, había contado que seguía peleándola y que todavía tenía proyectos profesionales.

Se va Chiche, queda una época

La muerte de Chiche Gelblung no significa solamente la desaparición de un conductor de televisión.

También marca el final de una época del periodismo argentino.

Una época en la que los grandes conductores tenían una identidad reconocible, una voz propia y una capacidad enorme para instalar temas en la conversación pública.

Gelblung podía gustar o provocar rechazo. Podía ser celebrado por su audacia o cuestionado por sus excesos. Podía hacer periodismo de investigación, espectáculo, policiales, política o entretenimiento.

Pero había algo que resultaba difícil discutir:

Chiche Gelblung nunca pasó inadvertido.

Durante más de medio siglo consiguió algo que muy pocos periodistas alcanzan: construir un personaje que trascendió sus programas y terminó formando parte de la cultura popular argentina.

Murió uno de los periodistas más controvertidos y populares de la televisión argentina.

Y con él se va una manera de hacer televisión que probablemente ya no vuelva.

Porque podrá discutirse el periodismo de Chiche Gelblung. Podrán cuestionarse sus métodos, sus excesos y sus decisiones. Lo que resulta imposible es negar su impacto.

Chiche se fue.