Durante una entrevista con FM Provincia, Requejado señaló que el turismo se convirtió en uno de los principales motores de la economía fueguina, especialmente en Ushuaia, pero remarcó que el desafío pendiente es encontrar actividades capaces de generar movimiento económico y empleo en Río Grande.
“La industria hoy está de manera cada vez más chica y hay que hacer algo, porque la gente necesita tener oportunidades”, expresó el referente de FINNOVA.
Según explicó, existen proyectos de gran escala, como el puerto o el desarrollo petroquímico, pero esas iniciativas requieren largos plazos para comenzar a mostrar resultados. Frente a esa situación, sostuvo que la ciudad necesita avanzar paralelamente con propuestas más accesibles y de rápida implementación.
“No se puede vivir de la esperanza. Los proyectos tienen que concretarse y debemos empezar a trabajar en acciones más chicas, manejables y de corto plazo para encontrar soluciones”, remarcó.
Requejado indicó que FINNOVA buscará convocar a representantes del Gobierno provincial, los municipios, el sector privado y distintas organizaciones para analizar posibles oportunidades productivas. “Río Grande es el desafío de cualquier fueguino. Tengo actividad comercial allí y me duele mucho ver cómo está la ciudad en términos económicos”, afirmó.
Además, consideró que parte del crecimiento turístico y antártico de Ushuaia podría generar oportunidades para el norte provincial. Como ejemplo, mencionó que algunos cruceros trasladan desde Nueva Zelanda grandes cantidades de corderos para abastecerse durante la temporada, pese a que Tierra del Fuego cuenta con producción local.
“Tenemos el mejor cordero del mundo y, sin embargo, traen mil corderos desde Nueva Zelanda. Esas son oportunidades que están dando vueltas, pero que todavía no logramos materializar”, explicó.
En ese sentido, planteó que Río Grande podría participar como proveedor de alimentos, servicios, almacenamiento y apoyo logístico para las operaciones turísticas y científicas vinculadas con la Antártida.
El fundador de FINNOVA también destacó que cuatro programas antárticos internacionales ya se comunicaron para conocer las posibilidades de operar desde Tierra del Fuego, entre ellos delegaciones de Brasil, Noruega y Finlandia.
Requejado sostuvo que el objetivo será competir con Punta Arenas, ciudad que actualmente concentra gran parte de la actividad logística antártica y genera un movimiento económico estimado en alrededor de 600 millones de dólares anuales.
“Ya estamos en la cancha y ahora hay que empezar a jugar. Tenemos que prepararnos para ofrecer servicios y productos de calidad, porque los programas científicos elegirán el lugar que resulte más competitivo”, manifestó.
Finalmente, pidió que el desarrollo logístico y antártico sea incorporado a la agenda de quienes aspiren a conducir la Provincia y los municipios. “Hay muchísimo por trabajar en materia normativa. Necesitamos que este tema esté presente en los próximos programas electorales, sin distinción de colores políticos”, sostuvo.
Para Requejado, Tierra del Fuego cuenta con oportunidades concretas para diversificar su economía, pero será necesario transformar los proyectos en acciones capaces de generar empleo y devolverle expectativas a una comunidad golpeada por la crisis.