De acuerdo con los últimos datos disponibles del mercado laboral, Río Gallegos alcanzó una desocupación del 8,5% durante el primer trimestre de 2026, frente al 5,2% registrado un año antes. Esto representa un incremento de 3,3 puntos porcentuales en apenas doce meses y coloca a la capital santacruceña al frente del desempleo entre los principales aglomerados patagónicos.
Detrás aparece Ushuaia-Río Grande, con una tasa de desocupación del 7,5%, mientras que Rawson-Trelew se ubicó en torno al 7,1%. En Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, en tanto, el indicador fue considerablemente menor, aunque también mostró un deterioro respecto del año anterior.
Sin embargo, cuando la comparación deja de centrarse exclusivamente en la tasa de desempleo y pasa a medir la cantidad de trabajadores privados registrados, Tierra del Fuego presenta uno de los escenarios más críticos de Argentina.
Durante el último año disponible, la provincia perdió aproximadamente 4.616 puestos de trabajo privados registrados, lo que representa una caída interanual cercana al 13,1%. Ninguna otra jurisdicción argentina mostró un retroceso porcentual de semejante magnitud.
El deterioro resulta todavía más marcado cuando se toma como punto de comparación noviembre de 2023. Desde entonces, Tierra del Fuego acumula alrededor de 6.798 empleos privados menos, equivalente a una contracción cercana al 17,9%.
La caída encuentra parte de su explicación en el fuerte impacto que atraviesan sectores históricamente importantes para la economía fueguina, especialmente la industria electrónica, el comercio, la construcción y distintas actividades vinculadas al consumo interno.
En Río Grande, representantes del sector comercial vienen advirtiendo desde hace meses por un escenario cada vez más complejo. Referentes de los almaceneros estimaron que más de 70 comercios cerraron sus puertas, mientras que desde el Centro de Empleados de Comercio se viene alertando sobre la pérdida de cientos de puestos laborales desde finales de 2023.
La combinación de menor consumo, caída de ventas, dificultades para reponer mercadería, aumento de costos y pérdida del poder adquisitivo está profundizando el deterioro de pequeños y medianos negocios.
Comodoro Rivadavia presenta otra de las señales preocupantes dentro del mapa económico patagónico. Durante los primeros siete meses de 2026 se registraron 373 bajas comerciales, entre cierres voluntarios y bajas administrativas.
El sector mercantil también viene estimando una importante pérdida de puestos laborales producto del cierre de establecimientos, reducción de personal y vacantes que directamente dejaron de cubrirse.
De esta manera, cada ciudad refleja una cara diferente de la misma crisis. Río Gallegos encabeza actualmente el desempleo urbano de la Patagonia; Tierra del Fuego lidera la destrucción porcentual del empleo privado formal; y Comodoro Rivadavia muestra un fuerte proceso de bajas y cierres comerciales.
Los números exponen un escenario especialmente delicado para el extremo sur del país, donde la retracción económica dejó de reflejarse solamente en la caída del consumo y comenzó a impactar directamente sobre las fuentes de trabajo y la supervivencia de cientos de comercios.
La radiografía regional deja, además, una señal particularmente preocupante para Tierra del Fuego: la provincia no sólo atraviesa dificultades comerciales, sino que aparece como el distrito argentino que más empleo privado formal perdió en términos porcentuales durante el último año.