El Municipio de Río Grande tuvo participación en el Congreso Federal de Salud 2026, un encuentro que reunió en un mismo espacio a autoridades sanitarias, profesionales, trabajadores, especialistas, investigadores, organizaciones y referentes de distintas provincias y municipios para debatir sobre el presente y el futuro de la salud pública argentina.
La representación riograndense estuvo encabezada por el subsecretario de Salud, Agustín Perez, quien integró la mesa denominada “Jerarquía del Primer Nivel de Atención”, y por la directora general de Salud Mental y Adicciones, Andrea Manavela, quien participó del espacio específico dedicado a Salud Mental.
La presencia de Río Grande permitió incorporar al debate nacional la experiencia de una ciudad que viene desarrollando políticas municipales vinculadas al acceso y al abordaje integral de la salud, particularmente en la atención primaria y en el acompañamiento de las problemáticas de salud mental.
La mesa de atención primaria reunió a referentes sanitarios de distintos puntos del país y puso el foco en el rol que cumple el Primer Nivel de Atención como puerta de entrada al sistema sanitario.
El debate abordó experiencias de gestión y atención territorial, además de los desafíos que plantea la fragmentación del sistema y las dificultades de financiamiento que atraviesan las políticas sanitarias.
En ese marco, la participación de Río Grande permitió intercambiar experiencias con equipos provenientes de municipios y provincias de diferentes regiones del país.
Por su parte, Manavela formó parte de una mesa dedicada específicamente a Salud Mental, junto a referentes provinciales, organizaciones de usuarios y especialistas, donde se analizaron los desafíos actuales para el abordaje integral de estas problemáticas.
El Congreso Federal de Salud planteó la necesidad de fortalecer las políticas públicas y recuperar espacios de discusión sobre la asistencia, la prevención, la gestión y la formación de los equipos sanitarios.
Entre los ejes del encuentro aparecieron las dificultades estructurales del sistema argentino, el financiamiento, la articulación entre los distintos niveles de atención y la necesidad de garantizar un acceso igualitario a la salud.
Para Río Grande, la participación significó además llevar la experiencia local a un ámbito federal y establecer vínculos de intercambio con equipos sanitarios de otras ciudades y provincias.
La presencia de sus funcionarios en las mesas de Atención Primaria y Salud Mental marca dos áreas centrales de las políticas de cuidado comunitario y abre la posibilidad de incorporar nuevas experiencias y herramientas a la discusión sanitaria local.