La fotografía de Gustavo Melella con Diego Santilli en la Casa Rosada y su pronunciamiento a favor de acompañar, en términos generales, el Presupuesto nacional 2027 abrieron una discusión sobre el posicionamiento del gobernador frente a la administración de Javier Milei. Agustín Tita, uno de sus colaboradores políticos más cercanos y exjefe de Gabinete de su gestión, salió a defenderlo y rechazó que ese acercamiento represente un cambio de postura.
En FM del Pueblo, el actual diputado nacional del bloque Fuerza Patria sostuvo que Melella siempre reconoció la legitimidad del presidente y la necesidad de mantener una relación institucional entre ambos gobiernos, aun con diferencias sobre el rumbo de las políticas públicas.
“Siempre entendió él que el gobierno es nacional, que fue elegido por la gente y que nosotros tenemos que tener un diálogo institucional”, afirmó.
La defensa aparece en un escenario en el que Melella busca acompañamiento financiero de la misma administración a la que cuestionó por sus políticas de ajuste. Después del encuentro con Santilli, el gobernador destacó el intercambio y reconoció que había solicitado recursos para la provincia, además de expresar su disposición a acompañar el Presupuesto.
Tita encuadró ese movimiento como parte de las responsabilidades institucionales del mandatario. Planteó que tanto Milei como Melella fueron elegidos por el voto popular y que esa legitimidad obliga a sostener canales de comunicación, aunque las políticas provinciales se contrapongan con las nacionales.
Sin embargo, aunque negó una modificación sustancial en la posición del gobernador, reconoció que hubo un cambio concreto en el vínculo con la Casa Rosada. Según explicó, la llegada de Santilli permitió establecer una relación que anteriormente era muy limitada.
“Es a partir de la llegada de Diego Santilli donde se pudo establecer una relación de diálogo”, señaló, al destacar su responsabilidad en el contacto con los gobernadores.
La explicación de Tita busca presentar el acercamiento como una continuidad institucional. Pero el nuevo escenario tiene un dato político concreto: Melella pasó a expresar públicamente una voluntad de acompañamiento general al Presupuesto de Milei, mientras reclama asistencia para las cuentas fueguinas.
Ante la consulta por ese respaldo, el diputado introdujo una distinción. Consideró necesario que el Gobierno nacional cuente con una herramienta que organice los recursos y establezca prioridades, pero dejó planteado que su contenido debe discutirse.
“Uno aspira a tener un presupuesto que obviamente marque un rumbo y sea el ordenador de los recursos donde se van a asignar”, sostuvo.
Tita señaló que el proyecto tiene más de 3.000 páginas y requiere un estudio detallado. En ese sentido, evitó presentar las palabras del gobernador como una aprobación de todas las decisiones presupuestarias del Ejecutivo nacional.
“Hay mucho que leer, hay mucho que observar dentro del presupuesto y seguramente va a haber cosas que discutir”, anticipó.
Universidades y discapacidad fueron las áreas que mencionó expresamente entre sus preocupaciones. El legislador indicó que los recursos previstos deberán analizarse y que las diferencias se debatirán dentro del Congreso.
En materia de discapacidad, cuestionó especialmente las consecuencias de las restricciones presupuestarias sobre las personas que necesitan asistencia y sobre sus familias. Explicó que las decisiones administrativas alteran una organización cotidiana construida alrededor de tratamientos, prestaciones y cuidados.
Su planteo incluyó a personas de distintas edades, familiares, profesionales y prestadores. Advirtió que detrás de cada reducción de recursos hay una estructura de acompañamiento que puede resultar afectada y que los cambios generan situaciones de estrés e incertidumbre.
Para Tita, la necesidad de ordenar el sistema o investigar irregularidades no justifica perjudicar al conjunto de quienes necesitan prestaciones. Reconoció que pueden existir malos funcionarios o personas que actúen en beneficio propio, pero rechazó que esos casos sirvan para extender un ajuste general.
“No se puede generalizar y castigar”, expresó.
El diputado sostuvo que corresponde realizar los controles necesarios sin desarmar las respuestas que permiten sostener la calidad de vida de las personas con discapacidad. Cuestionó que, con el argumento de ordenar, se restrinjan recursos y se lastime una dinámica familiar y profesional que ya estaba establecida.
La defensa política de Melella quedó acompañada, así, por reparos al proyecto que el gobernador pidió respaldar en términos generales. Tita sostuvo la necesidad de mantener el vínculo con Nación, pero dejó abierta la discusión sobre las partidas y el impacto de los recortes. El alcance de ese acompañamiento deberá definirse durante el tratamiento del Presupuesto en el Congreso.