Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46

Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711

Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u981959871/domains/red23noticias.com.ar/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Cambió la mesa argentina: por primera vez se consume más pollo que carne vacuna - Red 23 Noticias - Tierra del Fuego

GENERALES | 1 OCT 2026

SOMOS EL PAIS DEL POLLO

Cambió la mesa argentina: por primera vez se consume más pollo que carne vacuna

Un dato histórico refleja cómo se modificó el consumo de los argentinos: entre agosto de 2025 y julio de 2026 se consumieron 47 kilos de pollo por habitante, frente a 46,7 kilos de carne vacuna. El cambio se produjo con la carne bovina en valores históricamente elevados y una brecha contundente: con lo que cuesta un kilo de carne vacuna pueden comprarse 3,6 kilos de pollo entero.




Durante décadas, hablar de la mesa argentina fue casi sinónimo de hablar de carne vacuna. El asado, la milanesa, el churrasco o el bife ocuparon un lugar central no sólo en la alimentación, sino también en una parte importante de la identidad cultural del país.

Pero el bolsillo está modificando esa postal.

Por primera vez en la serie analizada, el consumo de pollo superó al de carne vacuna en Argentina. Entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo aviar alcanzó los 47 kilos por habitante, mientras que el bovino quedó en 46,7 kilos. El cerdo, mientras tanto, avanzó hasta 20,1 kilos por persona.

La diferencia entre pollo y carne vacuna es apenas de 300 gramos por habitante, pero detrás de ese margen reducido aparece un cambio mucho más profundo: las familias están reorganizando qué carne llevan a la mesa en función, principalmente, de los precios relativos y de la disponibilidad de cada producto.

Un kilo de carne vacuna cuesta lo mismo que 3,6 kilos de pollo

El dato que mejor ayuda a explicar el fenómeno está en la diferencia de precios.

Según el informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), durante los últimos doce meses el precio de un kilo de carne vacuna equivalió al de 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo. 

Para una familia que debe administrar cada vez con mayor precisión el presupuesto destinado a alimentos, esa diferencia termina pesando en el mostrador.

En agosto de 2026, una canasta compuesta por 18 cortes vacunos tuvo un precio promedio de $17.871 por kilo. Aunque ese valor había retrocedido respecto del pico alcanzado en marzo, todavía estaba 13,3% por encima de agosto de 2025 en términos reales —es decir, descontando la inflación— y 30,3% por encima del promedio registrado para agosto durante las últimas dos décadas.

De hecho, según IERAL, agosto de 2026 fue el agosto con la carne vacuna más cara, en términos reales, de los 21 años comprendidos entre 2006 y 2026.

Menos carne vacuna disponible para el mercado interno

El precio no es el único elemento detrás del cambio.

También se redujo la cantidad de carne vacuna disponible dentro del país.

IERAL calculó que entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 la oferta interna de carne bovina fue equivalente a 46,2 kilos por habitante, el nivel más bajo de toda la serie que analiza el instituto desde 1990.

La tendencia también aparece en los registros de la industria frigorífica. CICCRA informó que durante agosto el consumo aparente se ubicó alrededor de los 46 kilos por habitante, con una caída interanual cercana al 9,5%, mientras las exportaciones aumentaron durante los primeros ocho meses del año.

Menor oferta doméstica, precios elevados y alternativas considerablemente más económicas terminaron modificando una costumbre profundamente arraigada.

No desapareció la carne: cambió la composición del plato

Hay, sin embargo, una aclaración importante.

Los argentinos no dejaron de consumir carne en general.

Entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo conjunto de carne vacuna, pollo y cerdo llegó a 113,8 kilos por habitante. El número fue apenas un 2% inferior al de los doce meses anteriores y se mantuvo en niveles similares a los promedios de los últimos cinco y diez años.

Lo que cambió fue qué carne se consume.

El pollo ganó terreno hasta alcanzar los 47 kilos, la carne vacuna retrocedió a 46,7 y el cerdo continuó creciendo hasta llegar a un récord de 20,1 kilos.

El propio IERAL describe el fenómeno como una sustitución entre carnes producto del reacomodamiento de los precios relativos.

Y esa precisión resulta central: no puede atribuirse todo el cambio exclusivamente a una caída del poder adquisitivo. También intervienen la menor oferta bovina, la dinámica exportadora, mejoras productivas de la industria avícola y cambios de hábitos que vienen desarrollándose desde hace años. Pero la enorme diferencia de precios terminó acelerando esa transformación. 

Del país de la carne al país donde manda el pollo

La tendencia venía construyéndose desde hacía tiempo. En 2024, la carne vacuna todavía representaba el 43,7% de la canasta de carnes y la aviar el 41%. Dos décadas antes, en 2004, cada argentino consumía apenas 21,6 kilos de carne aviar por año; para 2024 esa cifra ya se había más que duplicado.

En 2025 la carne vacuna todavía conservaba la ventaja: datos oficiales habían registrado 49,92 kilos de bovina contra 47,68 kilos de aviar.

En 2026 finalmente se produjo el cruce.

La Argentina conserva uno de los consumos totales de carne más altos del mundo y difícilmente pierda de un día para otro su histórica cultura del asado. Pero el dato marca una transformación difícil de ignorar.

Por primera vez, el pollo desplazó a la carne vacuna del primer lugar de la mesa argentina. Y detrás de esa modificación hay una explicación que millones de familias conocen antes de mirar cualquier estadística: cuando llega el momento de comprar, cada vez pesa más cuánto alcanza con el dinero disponible.