En FM Provincia, Lechman intentó separar dos cuestiones: sostener la urgencia y votar posteriormente los nuevos tributos. Defendió a Von der Thusen y aseguró que su voto no significa necesariamente que vaya a acompañar el contenido tributario del proyecto.
“Mañana vota en contra del impuestazo, quiere decir que su verdadero espíritu estaba en defender a los ciudadanos de Tierra del Fuego”, planteó Lechman. Sin embargo, hasta que llegue esa definición, el dato político es concreto: Von der Thusen votó para mantener vigente la urgencia de un proyecto que contempla nuevas fuentes tributarias, mientras Lechman votó para retirarla.
La sesión no aprobó todavía el Fondo ni los impuestos. Lo que hizo la mayoría fue impedir que se eliminara el trámite de urgencia, por lo que continúa corriendo el procedimiento especial previsto para el proyecto enviado por el Ejecutivo. El expediente fue girado a las comisiones de Educación y Economía.
Pero la diferencia parlamentaria no fue el único problema que quedó expuesto dentro de Somos Fueguinos. Lechman reconoció que conversaciones privadas del espacio terminaron trascendiendo y habló abiertamente de movimientos internos contra su compañero de banca.
“Cuando las operetas vienen de tu propia casa, es complicado”, lanzó, y calificó de “operetas baratas” y “vergonzosas” las publicaciones y críticas contra Von der Thusen surgidas después de la sesión.
La frase terminó revelando que detrás del voto existen tensiones que exceden el recinto. Los dos integrantes del mismo bloque votaron enfrentados sobre la urgencia, trascendieron conversaciones internas y Lechman terminó denunciando operaciones provenientes del propio espacio, aunque aseguró que continuará dentro de Somos Fueguinos y ratificó su respeto por Von der Thusen.
Lechman, además, dejó perfectamente marcada su posición respecto del contenido económico del 519/26: “No voy a avalar un proyecto de ley que no tenga tratamiento y que cree nuevos tributos”.
También cuestionó la falta de números concretos. Según señaló, todavía debería explicarse cuánto dinero pretende obtener el Ejecutivo mediante las nuevas cargas y cuál es exactamente el monto necesario para resolver el problema que se busca financiar.
“No es cuestión de generar un tributo sin saber”, sostuvo, recordando además experiencias anteriores en las que se presentaron nuevos fondos como soluciones para problemas estructurales.
El proyecto contempla nuevas fuentes de financiamiento, entre ellas un adicional sobre actividades gravadas del Banco de Tierra del Fuego y una carga vinculada con la distribución de gas natural, además de otras afectaciones de recursos.
Lechman fue todavía más categórico al hablar de la presión tributaria: “A nuestra ciudadanía no le entra un solo impuesto más”, afirmó.
Así, Somos Fueguinos quedó frente a una explicación política difícil: Lechman asegura que no acompañará nuevos impuestos y votó para terminar con la urgencia; Von der Thusen también sostiene que no pretende acompañar aumentos tributarios, pero su voto resultó necesario para que la urgencia siguiera en pie.
A eso se sumó ahora la interna: chats que trascendieron, reproches, acusaciones de operaciones y dos compañeros de bloque ubicados en lados distintos de una votación clave.
La próxima instancia será la que termine despejando la contradicción. Cuando el 519/26 avance en las comisiones y llegue nuevamente al recinto, Von der Thusen deberá definir si su acompañamiento se limitó al trámite legislativo o si también respalda alguna de las nuevas cargas. Lechman, por su parte, ya anticipó públicamente que su voto para crear nuevos impuestos será negativo.