La discusión por el financiamiento educativo de Tierra del Fuego sumó un nuevo capítulo político, esta vez protagonizado por el legislador Raúl Von der Thusen, quien durante una extensa entrevista con Radio Provincia dedicó buena parte de sus declaraciones a explicar y defender los fundamentos del proyecto presentado por el Gobierno de Gustavo Melella.
El legislador, que durante años buscó diferenciarse del oficialismo provincial, apareció ahora defendiendo la necesidad de tratar con urgencia una iniciativa que propone obtener nuevos recursos mediante modificaciones tributarias sobre actividades del Banco de Tierra del Fuego y la distribución de gas natural.
Aunque reiteró que no acompañará esos aumentos, su posición volvió a dejar una contradicción política: fue uno de los legisladores que permitió mantener el trámite de urgencia solicitado por el Ejecutivo para una propuesta cuyos principales mecanismos de financiamiento asegura rechazar.
Von der Thusen intentó explicar su posición señalando que la crisis educativa exige una respuesta inmediata.
"Lo que yo no acompañé es que se le saque el trámite de urgencia. Yo creo que la situación de la educación en Tierra del Fuego es urgente", afirmó.
Sin embargo, durante la misma entrevista aseguró que no votará los artículos que buscan incrementar la carga tributaria sobre las actividades alcanzadas del Banco de Tierra del Fuego y Camuzzi.
Su argumento fue que no existen garantías de que esos costos no terminen trasladándose a los usuarios.
La explicación deja un punto central sin resolver: el legislador acompañó la continuidad de un procedimiento que acorta los tiempos parlamentarios para tratar un proyecto cuyo financiamiento original no está dispuesto a aprobar.
La situación adquiere mayor relevancia porque el trámite de urgencia fue uno de los aspectos más discutidos en la Legislatura, precisamente por la necesidad de analizar los alcances económicos de la propuesta.
Durante la entrevista, Von der Thusen dedicó varios minutos a explicar por qué considera razonable discutir aportes de empresas que, según sostuvo, actualmente no tributan Ingresos Brutos por determinadas actividades.
Señaló que Camuzzi obtiene importantes ingresos mediante la distribución de gas natural y comparó su situación con la de pequeños comerciantes que deben afrontar obligaciones tributarias.
También explicó que los recursos del fondo permitirían financiar infraestructura escolar, equipamiento tecnológico y otras necesidades del sistema educativo.
Pero el problema de fondo no es solamente de dónde saldrán los nuevos recursos.
La provincia atraviesa una prolongada crisis educativa, marcada por conflictos salariales, interrupciones de clases, dificultades edilicias y cuestionamientos a la administración de los recursos existentes.
El legislador reconoció que hay escuelas con graves problemas de infraestructura y que la Provincia continúa funcionando mediante sucesivas declaraciones de emergencia.
Sin embargo, durante su exposición no desarrolló un balance concreto sobre la responsabilidad política del Ejecutivo provincial en la pérdida de jornadas escolares ni sobre los resultados de la gestión educativa de los últimos años.
La diferencia es importante: conseguir más financiamiento puede ser necesario, pero no reemplaza la obligación de explicar cómo se utilizaron los fondos disponibles y por qué no alcanzaron para garantizar el funcionamiento regular de las escuelas.
Uno de los aspectos llamativos de la entrevista fue la ausencia de una evaluación sobre la cantidad de jornadas escolares perdidas durante el año.
Los cuestionamientos a la gestión educativa provincial señalan que la acumulación de paros y suspensiones de actividades supera los 70 días en determinados establecimientos, aunque esa cifra requiere distinguir las situaciones particulares de cada escuela.
Von der Thusen habló de infraestructura, tecnología, financiamiento y transformación educativa, pero no ofreció una respuesta concreta sobre cómo se recuperarán los aprendizajes afectados por la prolongada interrupción de las clases.
Tampoco profundizó en las responsabilidades del Gobierno provincial ni del gremio SUTEF, conducido por Horacio Catena, en el conflicto que mantuvo durante semanas a numerosas familias fueguinas sin una prestación educativa regular.
El proyecto de financiamiento surgió en el contexto de los acuerdos alcanzados entre el Ejecutivo y el sector docente. Sin embargo, el legislador centró su intervención en la discusión tributaria y parlamentaria, sin desarrollar una evaluación del resultado educativo de esas negociaciones.
Otro momento significativo de la entrevista llegó cuando Von der Thusen reconoció que podría revisar su decisión de mantener el trámite de urgencia.
"Como pedí que se trate de urgencia este tema, también podría solicitar o podría acompañar que se le saque el trámite de urgencia", sostuvo.
La declaración resulta particularmente relevante porque esa posibilidad había sido rechazada anteriormente mediante su voto.
El legislador explicó que reconsideraría su posición si observa maniobras para dilatar el tratamiento de la iniciativa.
De esta manera, dejó abierta la posibilidad de modificar nuevamente su postura sobre uno de los puntos centrales de la discusión legislativa.
La situación también expone las diferencias entre los propios sectores que inicialmente coincidieron en mantener la urgencia, pero que ahora buscan alternativas de financiamiento sin incrementar impuestos.
Mientras explicaba por qué no considera correcto calificar la propuesta provincial como un "impuestazo", Von der Thusen dirigió buena parte de sus cuestionamientos hacia los municipios.
Aseguró que las administraciones municipales aumentarán tributos durante 2027 y sostuvo que esas modificaciones sí deberían ser consideradas incrementos directos sobre los vecinos.
Incluso anticipó que revisará los presupuestos municipales para identificar y hacer públicos los aumentos propuestos.
La discusión tuvo un momento particular cuando los periodistas le recordaron que el Municipio de Río Grande presentó medidas de alivio fiscal, entre ellas una bonificación del 60% sobre el valor de la unidad fiscal.
Von der Thusen mantuvo sus cuestionamientos y aseguró que, pese a esas medidas, los impuestos municipales aumentarán.
El desplazamiento del debate resulta políticamente significativo: mientras se discutía una iniciativa del Gobierno provincial para modificar la tributación sobre determinadas actividades económicas, el legislador trasladó parte de la controversia a las administraciones locales.
Pese a su defensa de la necesidad de financiar la educación, Von der Thusen también reconoció que podrían existir alternativas a los nuevos impuestos.
Mencionó partidas presupuestarias que el Gobierno no habría ejecutado durante los últimos años y un fideicomiso vinculado a la Agencia de Recaudación Fueguina y al Banco de Tierra del Fuego.
Según sus estimaciones, ese fondo podría contar con aproximadamente $4.500 millones.
El legislador sostuvo que ese monto representaría cerca de la mitad de los recursos que el Ejecutivo esperaba obtener mediante las modificaciones tributarias propuestas.
Se trata de una afirmación relevante que todavía requiere comprobar la disponibilidad efectiva de esos fondos y su posibilidad legal de reasignación.
Pero también introduce una cuestión que atraviesa toda la discusión: antes de crear nuevas fuentes de recaudación, la Legislatura debe determinar cuánto dinero tiene actualmente la Provincia, cómo se ejecuta y qué partidas podrían utilizarse para mejorar el sistema educativo.
La entrevista también permitió conocer cómo quedó la relación de Von der Thusen con Somos Fueguinos después de las diferencias que provocó su voto.
El legislador reconoció que mantuvo conversaciones con dirigentes del espacio y que algunas de sus decisiones no fueron compartidas.
Sin embargo, defendió su autonomía parlamentaria.
"El que está sentado en esa banca es el legislador, y el que pone la cara y el que se tiene que hacer responsable de la votación es el legislador", afirmó.
También admitió que le gustaría competir por un cargo ejecutivo en 2027, aunque evitó definir si buscaría la Intendencia de Río Grande o alguna otra responsabilidad de gobierno.
Sus declaraciones muestran que la discusión educativa se desarrolla, además, en un escenario de reacomodamientos políticos y definiciones electorales.
El proyecto del Gobierno de Gustavo Melella abrió una discusión necesaria sobre el financiamiento de la educación pública.
Sin embargo, el debate no puede quedar reducido a determinar qué sectores deberán aportar más recursos.
La Provincia necesita explicar cuánto invierte actualmente, cómo administra su presupuesto educativo, qué resultados obtiene y cuáles son las medidas previstas para recuperar las jornadas de clases perdidas.
Von der Thusen defendió la urgencia del tratamiento, explicó los fundamentos tributarios del Ejecutivo y reconoció que podrían existir recursos alternativos. Al mismo tiempo, aseguró que rechazará los aumentos y dejó abierta la posibilidad de modificar su voto sobre el procedimiento legislativo.
Su intervención terminó exponiendo las contradicciones de una discusión política en la que abundan las explicaciones sobre cómo conseguir más dinero, pero siguen faltando respuestas concretas sobre cómo garantizar que los chicos fueguinos tengan clases.
Después de un año atravesado por la crisis educativa, la verdadera urgencia no es solamente aprobar un nuevo fondo: es recuperar el funcionamiento de las escuelas y exigir resultados a quienes tienen la responsabilidad de conducir la educación provincial.