Juan Carlos Arcando lanzó fuertes críticas a la dirigencia fueguina por la administración de los recursos públicos y la falta de respuestas frente a la crisis económica. En una entrevista con FM Provincia, sostuvo que las disputas políticas están desplazando las necesidades de los vecinos y puso el foco en la creación de cargos, el deterioro salarial y la falta de inversiones que generen empleo.
“Para nombrar gente y gastar recursos del Estado siempre encuentran presupuesto, pero para resolver los problemas de la gente y del vecino siempre falta”, afirmó.
El exmandatario planteó que la situación exige revisar las prioridades de gasto y cuestionó que los pedidos de reducción de la estructura política terminen, según su mirada, generando nuevas dependencias.
“Les pedís que achiquen la estructura y se crean una para estudiar cómo hacerlo, con asesores, secretarios privados incluidos”, ironizó. Luego agregó: “Para encontrarle un cargo a un amigo tienen una creatividad realmente fantástica”.
Arcando reclamó que esa capacidad se utilice para atraer inversiones, acompañar a los comercios y fortalecer a las pequeñas y medianas empresas. “A ver cuándo inauguramos una fábrica en lugar de otra subsecretaría”, disparó.
La deuda de coparticipación con los municipios fue otro de los ejes de la entrevista. Recordó que Gustavo Melella, durante su etapa como intendente de Río Grande, hacía públicos los reclamos por las transferencias pendientes de la Provincia. Sobre el escenario actual, señaló que, por la información que conoce, los montos adeudados son “muy abultados”.
Sin embargo, aclaró que sus cuestionamientos no se limitan al Gobierno provincial. “Mi planteo alcanza a todos: el Gobierno provincial, intendentes, legislativos. Cada uno tiene responsabilidades y deben rendir cuentas”, sostuvo.
Para describir el enfrentamiento entre las administraciones, utilizó una comparación futbolera: “Provincia y municipio se pasan dando la pelota, que el vecino ya pagó la entrada”. Según planteó, mientras los funcionarios discuten, las soluciones que esperan los ciudadanos no llegan.
Arcando advirtió sobre la incertidumbre laboral en Río Grande, las dificultades del comercio y el deterioro que observa en Ushuaia. Consideró que, aunque cada localidad tiene problemas particulares, existe un denominador común: “La gente está necesitando respuestas y la dirigencia sigue demasiado ocupada en sus enfrentamientos”.
También puso en discusión la creación de Terra Ignis. Cuestionó la necesidad de contar con esa empresa cuando, según su postura, las funciones vinculadas al sector podían desarrollarse desde las estructuras existentes del Estado.
“¿Por qué tuvimos que generar una empresa de estas características?”, preguntó. En ese marco, atribuyó su creación a decisiones políticas orientadas a ubicar personas cercanas al poder y reclamó explicaciones sobre sus costos.
Al referirse a la actividad hidrocarburífera, planteó que la competencia de Vaca Muerta obliga a Tierra del Fuego a desarrollar una estrategia para retener inversiones y reconvertir el sector. “Gobernar también es elegir qué gastos pueden esperar y cuáles son los indispensables”, remarcó.
El exgobernador dedicó parte de sus críticas a la situación de los empleados públicos. Describió los salarios actuales como “calamitosos” y sostuvo que muchas familias recurren al endeudamiento para cubrir sus gastos.
Cuestionó, además, que se presenten líneas de crédito para cancelar deudas de tarjetas como una respuesta a esa situación. Para Arcando, la necesidad de financiar obligaciones cotidianas refleja la pérdida de capacidad de compra de los trabajadores.
En defensa de la gestión que compartió con Rosana Bertone, rechazó que los salarios hubieran permanecido congelados y aseguró que se otorgaron incrementos, incluso por decreto cuando no existían acuerdos con los gremios.
Sobre la relación con el Gobierno nacional, sostuvo que corresponde reclamar por las decisiones que afectan a la industria y al empleo fueguino, pero advirtió que esa exigencia no reemplaza las responsabilidades locales.
“Al gobernador y a los intendentes también hay que preguntarles qué están haciendo para defender esos puestos de trabajo, acompañar al comercio y conseguir inversiones”, expresó. Y añadió: “Quienes llevan años gobernando no pueden seguir hablando como si acabaran recién asumiendo”.
Arcando reclamó mayor diálogo con las autoridades nacionales y cuestionó la estrategia de confrontación pública del mandatario provincial. A su entender, la defensa de los intereses fueguinos requiere negociar, presentar demandas concretas y evaluar qué acuerdos benefician o perjudican a la provincia.
Durante la entrevista también se refirió al puerto de Ushuaia. Atribuyó parte de sus problemas a deficiencias de mantenimiento y sostuvo que recursos portuarios fueron utilizados para cubrir obligaciones del Tesoro provincial.
“¿Por qué no hicimos las cosas que teníamos que hacer?”, preguntó al analizar las circunstancias que precedieron a la intervención. Sobre su duración, reconoció que no tiene certezas.
En paralelo, destacó el potencial de la Base Naval Integrada y del desarrollo logístico antártico. Consideró que pueden abrir oportunidades para empresas de Ushuaia y Río Grande mediante la provisión de bienes y servicios para las bases científicas. También mencionó al turismo antártico como una actividad con posibilidades de generar recursos.
En el terreno político, trazó un diagnóstico crítico del justicialismo fueguino. Señaló las diferencias entre sus principales dirigentes y cuestionó la falta de renovación en los espacios de decisión.
“Primero somos nosotros, después somos nosotros y seguimos siendo nosotros. No va a haber recambio”, expresó al describir lo que considera una lógica de permanencia en los cargos.
También relativizó la convocatoria de las actividades por el Día de la Lealtad y las comparó con los actos multitudinarios de otras épocas. Según su lectura, las divisiones actuales responden a una disputa por conservar espacios de poder.
Frente a ese escenario, consideró posible que surja una alternativa por fuera de los dirigentes que hoy concentran la discusión electoral. “Esta vez creo que puede haber un cambio rotundo en la provincia de Tierra del Fuego”, anticipó.
Consultado sobre su propio futuro y una eventual candidatura a intendente de Tolhuin, Arcando dejó abierta la posibilidad de regresar a la competencia política, aunque evitó confirmar una postulación.
“Posiblemente vuelva al ruedo. No lo estoy diciendo ni sí ni no”, manifestó. “No descarto ninguna posibilidad”.
Además, aseguró que no mantiene diálogo político con los actuales ejecutivos y describió un vínculo distante con Daniel Harrington, a quien acompañó a través de Nuevo País. Reconoció que haber ocupado responsabilidades públicas también obliga a revisar los errores propios y reclamó que esa misma exigencia alcance a quienes gobiernan actualmente.