La exgobernadora de Tierra del Fuego, Dra. Rosana Bertone, reivindicó las decisiones que adoptó durante su mandato frente a los conflictos educativos. Consultada sobre su confrontación con el dirigente docente Horacio Catena, defendió su firmeza y vinculó aquella postura con la necesidad de garantizar la continuidad de las clases.
El tema surgió cuando los entrevistadores recordaron los enfrentamientos de su gestión con Catena y el costo político que le atribuyeron a esas decisiones. Bertone respondió con una defensa de lo actuado: “Yo me siento orgullosa de haber tomado esas decisiones que tomé”, manifestó.
La exmandataria sostuvo que, más allá de las diferencias y de la incomprensión que pudo generar su postura, el debate debe considerar las consecuencias que la interrupción de las clases tiene sobre los estudiantes. “Un chico que pierde un día de clase en la escuela pública no lo recupera más”, afirmó.
En ese sentido, relacionó el acceso a la educación con las posibilidades de mejorar las condiciones de vida. “La única cuestión de movilidad social ascendente que tiene una persona es la educación”, expresó, al explicar el argumento con el que sostiene su posición frente a los conflictos docentes.
Bertone también cuestionó que se admitan situaciones que, desde su perspectiva, constituyen atropellos y afectan la educación pública. “Si no lo ven y admiten estos atropellos, bueno, yo más no puedo hacer”, señaló durante el intercambio.
Sus declaraciones ratificaron la defensa de las decisiones que tomó como gobernadora. Al referirse a su forma de conducir y a la firmeza con la que afrontó aquellos conflictos, sostuvo: “Yo soy una mujer que tengo mis convicciones”. También reconoció su carácter y lo presentó como parte de su manera de ejercer responsabilidades de gobierno.