La abogada y contadora Florencia Núñez La Torre, integrante de la Vocalía Penal del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego y referente del programa institucional “Acercándonos a la comunidad”, brindó detalles sobre las actividades que el Poder Judicial realiza en establecimientos educativos. En declaraciones a FM del Pueblo, destacó que las charlas permiten explicar los alcances de la nueva ley y escuchar las inquietudes de los jóvenes.
La propuesta es impulsada por el área de Acceso a Justicia junto con la Escuela Judicial y busca fortalecer el vínculo entre el sistema judicial y la ciudadanía. Según explicó, uno de sus objetivos es “mostrar que somos humanos de carne y hueso”, mediante espacios de diálogo sobre temas que atraviesan la vida cotidiana.
Núñez La Torre remarcó que el intercambio también aporta herramientas a quienes trabajan en la Justicia. “Nosotros nos llevamos mucho más de lo que damos”, expresó, al valorar las preguntas y las ideas que surgen durante los encuentros.
Uno de los asuntos que más interés despierta entre los estudiantes es la reducción de la edad mínima de responsabilidad penal. La profesional explicó que el nuevo régimen permite juzgar a adolescentes desde los 14 años y hasta antes de cumplir los 18, dentro de un sistema diferenciado del de los adultos, con operadores especializados.
Sobre la finalidad de ese esquema, sostuvo: “El fin de la ley es socioeducativo, no es castigar”. En ese sentido, señaló que las medidas son graduales y pueden incluir amonestaciones, restricciones de acercamiento o contacto, prohibiciones de concurrir a determinados lugares y prestación de servicios a la comunidad.
La referente del programa también destacó la participación de las víctimas y la posibilidad de reparar el daño. “La idea es reparar el daño en la medida que se pueda”, indicó. Explicó que se busca que el adolescente asuma la responsabilidad por sus actos y que la persona afectada tenga un espacio para expresar lo que considera necesario para esa reparación.
Entre las situaciones que se trabajan con los estudiantes aparecen el hostigamiento, la difusión de imágenes y los conflictos vinculados con la convivencia escolar y digital. A través de ejemplos y actividades participativas, los jóvenes pueden reflexionar sobre sus conductas y el respeto por los derechos de los demás. “Todos los actos tienen consecuencias”, remarcó.
Respecto de las sanciones más graves, Núñez La Torre aclaró que “la privación de la libertad es la última instancia” y que tiene carácter excepcional. Además, explicó que el alojamiento de adolescentes debe realizarse en espacios diferenciados de los destinados a los adultos.
En cuanto a la situación provincial, aseguró que al momento de la entrevista no había adolescentes presos en Tierra del Fuego. Consultada sobre la infraestructura para un eventual caso, reconoció que representa “un desafío para la provincia” y subrayó la necesidad de garantizar la protección de sus derechos.
El trabajo del programa también comprende encuentros con docentes y familias. “Las inquietudes son innumerables”, señaló la profesional, quien destacó la importancia de sostener estas conversaciones para acompañar a los adolescentes en la comprensión de sus responsabilidades.
Núñez La Torre adelantó que continuarán las visitas a escuelas durante lo que resta del ciclo lectivo, con actividades en Ushuaia y Río Grande. A estas propuestas se suman recorridos de estudiantes por dependencias judiciales, donde conocen la tarea de fiscales, defensores y equipos interdisciplinarios.
“Transmiten un montón de inquietudes y ideas buenísimas”, expresó sobre la participación de los chicos, cuyas preguntas y propuestas también permiten reformular los próximos encuentros.