La crisis económica continúa golpeando al comercio de Ushuaia, donde la caída del consumo, la pérdida de rentabilidad y los elevados costos de funcionamiento están poniendo en riesgo la continuidad de numerosos establecimientos. En este contexto, la Cámara de Comercio lanzó un pedido público para que propietarios, inmobiliarias y comerciantes puedan alcanzar acuerdos que permitan sostener la actividad y evitar nuevos cierres.
En declaraciones a FM Provincia, el presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Daniel González, explicó que la preocupación surgió a partir de los planteos de comerciantes que enfrentan dificultades para renovar sus contratos de alquiler en un escenario económico muy distinto al de años anteriores.
“Hoy tenemos una inflación bastante menor, y a eso sumado a una caída de ventas, un alza de costos fijos y, por lo tanto, la rentabilidad ha disminuido”, señaló.
González advirtió que el principal inconveniente no está necesariamente en las actualizaciones periódicas de los contratos, que generalmente se realizan mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sino en los valores que pueden establecerse al momento de una renovación.
“El problema surge cuando hay una renovación, porque en una renovación el salto puede ser el que defina, digamos, no está atado a inflación”, explicó, al señalar que esos incrementos pueden volverse imposibles de afrontar para determinados negocios.
Uno de los datos más significativos que expuso González está relacionado con la situación inmobiliaria de la principal arteria comercial de Ushuaia.
“Tenemos un dato relevado de calle San Martín, que cerca del 90 por 100 de los comercios que hay en la calle San Martín no son dueños de la propiedad, alquilan”, reveló.
Además, confirmó que los valores de alquiler de determinados locales sobre San Martín pueden oscilar entre los 5.000 y los 15.000 dólares, dependiendo de las dimensiones y características del inmueble.
Esta situación representa una presión adicional para los comerciantes, que deben afrontar sus obligaciones independientemente del nivel de facturación.
“Los costos fijos los tenés que cumplir sí o sí, tengas buenas ventas, más o menos, o cero”, remarcó.
El dirigente también explicó que trasladar un comercio a otro inmueble no resulta sencillo, debido a las inversiones realizadas en infraestructura, instalaciones, cartelería y posicionamiento comercial.
“Para un comercio no es tan fácil tomar una decisión de mudarse”, sostuvo.
El presidente de la Cámara reconoció que existen locales comerciales que quedaron vacíos como consecuencia del cierre de negocios, una situación que no se limita exclusivamente a la calle San Martín.
Al referirse al relevamiento realizado en el sector céntrico, mencionó un porcentaje cercano al 13% de locales vacíos, aunque aclaró que en otras zonas de Ushuaia la situación presenta mayores dificultades.
Entre los sectores afectados identificó la calle Kuanip y sus alrededores, sectores próximos a Magallanes y la calle Campos, donde también se observan inmuebles comerciales desocupados.
“Hay locales vacíos por cierre, efectivamente”, confirmó.
González reconoció además que durante los últimos dos meses comenzaron a incrementarse las dificultades vinculadas con el pago de alquileres, aunque aclaró que no cuenta con cifras precisas sobre la cantidad de comerciantes atrasados.
Frente a este escenario, la Cámara de Comercio solicitó que los propietarios y las inmobiliarias contemplen la situación económica de los comerciantes al momento de negociar renovaciones o establecer alternativas de pago.
González explicó que la intención no es desconocer los derechos de los propietarios, sino encontrar condiciones que permitan mantener los locales ocupados y la actividad económica en funcionamiento.
“A veces es mejor llegar a acuerdos y que ese ingreso permanezca y que el comercio pueda seguir desarrollando su actividad de forma normal”, expresó.
Asimismo, recordó que el problema excede a los propietarios de los negocios y alcanza directamente a quienes dependen de esos establecimientos para sostener sus hogares.
“Detrás de los comercios hay empleados, hay familias que dependen de eso”, manifestó.
En ese sentido, subrayó que el comercio constituye el sector privado que más empleo genera en la provincia, por lo que cada cierre representa una preocupación que trasciende la situación individual de un empresario.
En la parte final de la entrevista, González también se refirió a las expectativas comerciales para diciembre, cuando el movimiento turístico podría aportar algo de alivio a la actividad.
“Nosotros creemos que diciembre puede mejorar un poco, porque tengamos en cuenta que ahora en noviembre comienza la temporada alta de turismo de verano”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de preservar la actividad portuaria en medio del conflicto que involucra a los trabajadores, la Provincia y el Gobierno nacional.
El dirigente remarcó que el puerto representa una fuente fundamental de ingresos y empleo para Ushuaia, y mencionó estimaciones que vinculan su funcionamiento con alrededor de 7.000 puestos de trabajo indirectos.
Aunque manifestó que los ingresos portuarios deben permanecer en la provincia y reconoció la preocupación de los trabajadores, pidió que las medidas de reclamo contemplen también sus consecuencias sobre el turismo y la economía local.
“Los reclamos tenemos que hacerlos con total respeto y cuidado para cuidar el sector, cuidar la actividad, cuidar el turismo”, expresó.
La preocupación de la Cámara de Comercio se concentra así en dos frentes: evitar que los alquileres terminen expulsando a más comerciantes de sus locales y preservar la actividad turística que representa una de las principales fuentes de ingresos para la economía de Ushuaia.