El jefe comunal cuestionó duramente el decreto presidencial que eliminó los aranceles a productos electrónicos importados y advirtió sobre el desmantelamiento de políticas sociales y sanitarias que impactan directamente en la población más vulnerable. Además, propuso discutir un nuevo modelo de desarrollo para la provincia que no excluya, sino que integre sus distintas actividades económicas.
Martín Pérez fue claro: el decreto que eliminó los aranceles a los productos electrónicos importados pone en jaque a miles de trabajadores en Tierra del Fuego.
“Venimos advirtiendo que este modelo económico iba a golpear a nuestra industria. Hoy estamos viendo cómo se desmantela todo lo que construimos en los últimos años. No nos dan tiempo para reconvertirnos. Es un modelo que no piensa en la gente, piensa en dólares.”
El Intendente fue contundente sobre la falta total de presencia del Estado nacional en las políticas sociales y sanitarias:
“Estamos sosteniendo 70 comedores con recursos propios. El Gobierno nacional no colabora en nada. Ya no tenemos ni los insumos básicos que antes enviaban, como preservativos. Esto genera más contagios de enfermedades en jóvenes. Y en salud estamos haciendo magia: tenemos 15 dispositivos municipales, desde atención primaria hasta acompañamiento para pacientes derivados.”
Pérez no dudó en ligar el ajuste con el acuerdo con el FMI:
“Estamos ante un modelo de país sin mirada federal. Tierra del Fuego es estratégica, pero desde Buenos Aires nos tratan como un gasto. No podemos resignar nuestra soberanía por las decisiones de un presidente que no entiende lo que vive nuestra gente.”
Frente al debate por un nuevo modelo productivo, fue tajante:
“No es industria o turismo. No es industria o pesca. Es todo. Hay que potenciar lo que ya tenemos y sumar nuevas actividades con inteligencia y sustentabilidad.”
Pérez dejó en claro su rechazo a la instalación de salmoneras que destruyan el ambiente:
“Estoy en contra de las salmoneras en lugares como el Canal Beagle. Pero eso no significa que no podamos tener un plan acuícola serio, ambientalmente sostenible. Hay formas de producir sin contaminar. Lo que no vamos a permitir es que nos saquen la industria para poner otra cosa sin discutirlo.”
“Ushuaia es una joya, pero Río Grande y Tolhuin también tienen muchísimo para ofrecer. Queremos un turismo que derrame ingresos, no que se concentre en dos o tres manos. Con Harrington venimos trabajando juntos para que el turismo sea una oportunidad para todos.”
En el final, Pérez se desmarcó del centralismo porteño y llamó a construir un proyecto propio:
“Nos quieren hacer creer que somos un costo para el país. Y yo digo todo lo contrario: Tierra del Fuego es una inversión en soberanía, en industria, en ciencia, en turismo, en recursos naturales. Pero tiene que ser con nosotros adentro, no con recetas hechas en Buenos Aires.”