Durante los alegatos finales, la defensa de Villanueva, encabezada por el abogado Juan Carlos Assan, solicitó su absolución argumentando que no existen pruebas que acrediten su presencia en el lugar del hecho ni elementos que justifiquen una condena.
En cuanto a Blanco, la defensora oficial Rita Marchi sostuvo que si bien su defendido estuvo presente durante el ataque, no actuó con la intención de matar y que las lesiones ocasionadas no fueron letales. En base a ello, pidió que se lo juzgue por el delito de lesiones graves y, de ser condenado por tentativa de homicidio, se aplique el mínimo de la pena prevista por el Código Penal.
Cabe recordar que el fiscal Jorge López Oribe solicitó el miércoles una condena de 20 años de prisión para ambos imputados, al considerar que el hecho fue cometido con premeditación, alevosía y una clara división de roles.
Antes de conocerse el fallo, los acusados tendrán la oportunidad de emitir sus últimas palabras ante el tribunal conformado por los jueces Verónica Marchisio, Eduardo López y Juan José Varela. El caso ha generado un fuerte impacto en la comunidad fueguina por la gravedad del hecho y la juventud de los involucrados.