

Según se informó, desde principios de julio se venía realizando un trabajo de control e inspección sobre la actividad de la firma, en especial por la instalación de cuatro generadores eléctricos de gran tamaño que operaban durante todo el día, generando un nivel de ruido que superaba ampliamente lo permitido por ordenanza municipal. Los equipos habían sido colocados hace unas tres semanas para potenciar la actividad de minado de criptomonedas.
Durante el proceso, se notificó a la empresa para que insonorizara sus instalaciones, presentara un informe de impacto ambiental y suspendiera sus actividades entre las 22 y las 7 horas. Sin embargo, la firma no cumplió con los requerimientos, ni aportó documentación técnica suficiente para justificar su funcionamiento en un área residencial.
Los niveles de ruido relevados superaban los 90 decibeles, cuando la normativa establece un máximo de 55 para ese tipo de zona. Además, vecinos del sector, incluyendo responsables de un hospedaje cercano, denunciaron perjuicios económicos, daños materiales, afectación a la salud y contaminación ambiental por el uso de estos generadores.
La clausura abarca la totalidad del predio ubicado sobre calle Echelaine, no sólo la zona donde operaban los generadores, y busca garantizar el cumplimiento de las normas locales y resguardar el bienestar de los residentes. El caso ya había sido judicializado por los vecinos mediante un amparo colectivo.
Desde la Dirección de Comercio e Industria, la titular Valeria Sánchez explicó que se cumplieron todos los pasos establecidos por la normativa vigente, y que ahora será el Juzgado de Faltas quien determine las sanciones correspondientes.
La clausura permanecerá vigente hasta tanto la empresa regularice su situación, presente los informes requeridos y realice las obras necesarias para operar conforme a las exigencias legales.