

La medida fue dispuesta a través del Decreto 617/2025, publicado en el Boletín Oficial, y responde a la actualización trimestral de estos tributos según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Durante gran parte de 2024 y el primer trimestre de 2025, las subas previstas en estos impuestos habían sido suspendidas. Con la nueva resolución, el Gobierno inicia la aplicación de esos ajustes pendientes, lo que significa que el precio final en los surtidores subirá no solo por el aumento actual, sino también por los impuestos que no se habían trasladado previamente.
Desde el Ejecutivo explicaron que el esquema busca “recomponer progresivamente la recaudación tributaria sin descuidar el impacto en la actividad económica”. Por eso, en septiembre el aumento será parcial, aunque el efecto inmediato será una nueva presión sobre el bolsillo de los consumidores, en un contexto marcado por la inflación y la caída del poder adquisitivo.
En Tierra del Fuego, donde los precios de la nafta ya superaron la barrera de los $1.000 por litro, este nuevo incremento se suma a una seguidilla de subas aplicadas en agosto. La expectativa es que el litro de Nafta Súper supere cómodamente los $1.050, mientras que los combustibles premium y el gasoil podrían acercarse aún más a los $1.300 y $1.400 por litro.
La noticia llega en un contexto de malestar social por el encarecimiento del transporte, el costo de vida y el traslado directo de estos aumentos a productos básicos a través de la cadena de distribución y logística.