Al dirigir unas palabras al auditorio, Battaini destacó la necesidad de transformar el enfoque discursivo en acciones concretas. “Para nosotros realmente es muy importante hablar de derechos humanos, pero más importante aún es ponerlos en práctica y en cada persona que viene a golpear una puerta, a hacer una denuncia, a pedir una solución y que la justicia no se la puede dar, porque tenemos que trabajar unidos y en red”, afirmó.
La magistrada también remarcó la necesidad de una revisión permanente dentro de los organismos estatales. “Nuestro trabajo es una autocrítica constante para poder superarlo, y en ese camino estamos los poderes del Estado provincial, construyendo redes. No tejiendo redes: es más fuerte todavía que tejerlas”, expresó.
En su mensaje, Battaini subrayó el valor de la articulación institucional como base para un servicio de justicia eficaz. “Si no tenemos redes no podemos dar respuestas, y construyendo comunidad no estamos construyendo una sociedad, sino una común unión de personas que habitan en una provincia. Esa es la palabra fuerte: la comunidad”, señaló.
También destacó el rol preventivo y formativo de la Escuela Judicial “María Angélica Barreda”, dirigida por Sagastume, al sostener que la institución “apuesta mucho a la prevención, al reconocimiento y a los ejes transversales que permiten construir estas redes”, y agregó que el desafío es “lograr un acceso a justicia y a la justicia, dos conceptos claramente definidos para dar respuesta”.
El Congreso fue organizado por la Secretaría de Derechos Humanos e Igualdad del Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia, en conjunto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Escuela Judicial “María Angélica Barreda”. El encuentro reunió a funcionarios, especialistas y referentes sociales para analizar estrategias de protección integral de derechos desde una perspectiva territorial y comunitaria.