USHUAIA.- El inicio del 2026 encuentra a Adelson Carneiro Rodrigues en las aguas rionegrinas luego de haber dejado atrás el litoral bonaerense. El aventurero oriundo de Brasil pasó las celebraciones de Navidad y Año Nuevo en la región mientras se prepara para encarar el tramo final de una travesía que se puso en marcha allá por 2020 en la ciudad fronteriza de Oyapoque.
La meta inmediata de Rodrigues es alcanzar el muelle de Ushuaia, aunque su proyecto ambicioso no termina allí. El plan de navegación contempla un total de 24.000 kilómetros que incluyen el ascenso por el Océano Pacífico hasta Panamá para luego retornar al punto de origen. En diálogo con la prensa, el deportista detalló que ya cumplió la primera etapa tras bordear los litorales de su país natal y Uruguay antes de ingresar en territorio argentino.
Durante su paso por el balneario de Playas Doradas, el kayakista se dedicó a registrar material audiovisual que formará parte de un futuro documental sobre esta travesía solitaria. Recientemente visitó el Parque Nacional Islotes Lobo, sitio donde se entrevistó con el responsable del área, Esteban Peque, y aprovechó el refugio del lugar para descansar una noche y reponer fuerzas de cara a las próximas jornadas de remo.
En su estadía técnica, Rodrigues contó con la asistencia de los guardaparques locales, quienes colaboraron con la logística de su permanencia. El cronograma de viaje indica que, tras el brindis de año nuevo, la proa de su kayak apuntará hacia Puerto Lobos y el Golfo San José, para luego tocar los puertos de Pirámide y continuar el descenso por el accidentado relieve costero de la Patagonia.
La agenda del navegante marca el 4 de enero como la fecha de llegada a la ciudad de Puerto Madryn. En ese destino se organizó un encuentro donde el brasileño expondrá las vivencias de su recorrido, que ya incluyó escalas en parajes como Saco Viejo, Bahía Creek y Las Grutas. La expectativa en la zona es alta, dado que los vecinos vienen siguiendo de cerca el progreso de este hombre que desafía las corrientes atlánticas con su propia fuerza física.