La celebración tuvo como protagonista al muñeco de Stitch, personaje elegido por votación popular, reflejando una vez más el espíritu participativo que distingue a esta fiesta. La figura fue realizada por la Coordinación de Servicios Públicos del Municipio y quedó emplazada en el predio desde el mediodía, anticipando una jornada cargada de expectativa y emoción.
Durante la noche, el predio se transformó en un verdadero punto de encuentro comunitario. Familias, grupos de amigos y visitantes compartieron una propuesta festiva que incluyó musicalización y animación, stands gastronómicos, sorteos y distintos espacios pensados para el disfrute colectivo. Entre risas, abrazos y saludos de fin de año, Tolhuin despidió el 2025 reafirmando los lazos que unen a su comunidad.
Un aspecto destacado de esta edición fue la continuidad institucional de una tradición profundamente arraigada. Desde el año pasado, la Quema del Muñeco es acompañada y organizada por el Municipio, luego de que la familia Maslov–Barrientos, impulsora histórica de esta celebración durante décadas, decidiera legar su continuidad a la comunidad. Este gesto no solo garantizó la permanencia del ritual, sino que fortaleció su carácter colectivo y su proyección hacia el futuro.
Así, Tolhuin cerró el año con una ceremonia que va más allá del festejo: una expresión viva de identidad, memoria y participación, donde el fuego simboliza el final de una etapa y el inicio de nuevos desafíos compartidos.