domingo 04 de enero de 2026 - Edición Nº2587

Generales | 3 ene 2026

Administrará su petróleo

Trump anuncia que Estados Unidos gobernará Venezuela

Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrieron un escenario de extrema gravedad política y geopolítica a nivel mundial. En una conferencia de prensa brindada desde la Casa Blanca, el mandatario norteamericano aseguró que su país gobernará Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro, sin reconocer por el momento a ninguna autoridad local y con el objetivo explícito de administrar la industria petrolera venezolana.


Trump calificó la captura del presidente venezolano como un “ataque espectacular que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial” y afirmó que Estados Unidos permanecerá en territorio venezolano “el tiempo que sea necesario” hasta que se concrete una transición política, dejando en claro que Washington asume un rol directo de control sobre el país sudamericano.

En ese marco, el mandatario sostuvo que el “dominio de Estados Unidos en el hemisferio sur es fundamental”, una afirmación que refuerza el carácter intervencionista de la operación y reaviva los fantasmas históricos de injerencia extranjera en América Latina. “Maduro y su esposa serán juzgados por sus crímenes”, anunció Trump, confirmando que el dirigente bolivariano fue trasladado fuera de Venezuela y será juzgado en Nueva York.

Además, Trump aseguró que la “capacidad militar venezolana quedó inutilizable” y afirmó que su administración está “lista para una segunda ola de ataques”, una advertencia que profundiza la incertidumbre regional y eleva el nivel de tensión internacional.

Uno de los puntos más sensibles de sus declaraciones estuvo vinculado al petróleo. Trump confirmó que empresas petroleras estadounidenses ingresarán a Venezuela y que su gobierno avanzará en la “reconstrucción de la industria petrolera con inversiones de miles de millones de dólares”, dejando explícito el interés estratégico de Washington sobre uno de los mayores reservorios de crudo del planeta.

“Estados Unidos va a cuidar al pueblo venezolano”, sostuvo el presidente, aunque reconoció que la operación “pudo haber salido mal”, una frase que expone la magnitud del riesgo asumido y la fragilidad del escenario actual.

Desde el plano militar, el jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine, confirmó que el operativo fue “veloz” y que las fuerzas armadas se entrenaron específicamente para capturar a Maduro. “No hay misión demasiado difícil para estos hombres. Nuestras fuerzas siguen en Venezuela”, remarcó, confirmando una presencia militar activa en el país.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que el mandatario venezolano “tuvo la posibilidad de evitar esta situación” y defendió la postura de Trump, a quien describió como “un presidente basado en la paz, pero de acción”, aunque advirtió: “No jueguen con él”.

Las declaraciones oficiales de la Casa Blanca configuran un escenario absolutamente extraordinario: una potencia mundial anunciando que gobernará un país soberano, controlará sus recursos estratégicos y mantendrá fuerzas militares en su territorio, sin reconocimiento de autoridades locales ni aval de organismos internacionales.

El impacto de esta decisión aún es impredecible. Mientras crecen las reacciones diplomáticas en la región y en el mundo, Venezuela queda en el centro de una crisis que redefine los límites del orden internacional y reabre un debate profundo sobre soberanía, legalidad y poder global en el siglo XXI.

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