lunes 05 de enero de 2026 - Edición Nº2588

Generales | 4 ene 2026

CONFLICTO EN LA INDUSTRIA ELECTRÓNICA

Crece la incertidumbre por el futuro de mil operarios metalúrgicos

La falta de un nuevo entendimiento entre la cámara empresarial y el gremio dejó sin cobertura a los trabajadores con contratos temporales, en un marco de apertura de importaciones y quita de aranceles.


RIO GRANDE.- El esquema de contención que brindaba cierta estabilidad al empleo industrial en Tierra del Fuego dejó de tener vigencia el pasado miércoles 31 de diciembre. Al comenzar este nuevo año, la Unión Obrera Metalúrgica y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica no alcanzaron un consenso para extender el pacto sellado en mayo, lo que coloca en una posición de gran fragilidad a cerca de 1.000 empleados bajo la modalidad de plazo fijo.

Este vencimiento excede lo meramente burocrático y se interpreta como el retiro de las defensas ante el escenario de recesión y las nuevas políticas de apertura comercial que promueve el Gobierno nacional. El acuerdo buscaba frenar las cesantías masivas ante la baja en las ventas, pero fuentes sindicales ratificaron que los vínculos laborales discontinuos terminaron junto con el calendario 2025 al no existir una prórroga formal.

El panorama se vuelve más complejo debido a que este enero entra en vigencia la eliminación total de los impuestos a la importación de teléfonos celulares. Esta decisión obliga a las plantas fueguinas a pelear el mercado local contra productos terminados del extranjero sin el resguardo que históricamente brindó la Ley 19.640.

Desde la conducción de la UOM Río Grande explicaron que la ausencia de certezas sobre el futuro impidió asegurar que esos puestos de trabajo siguieran activos. Si bien se realizaron intentos de mediación con las firmas del sector y con la administración de Gustavo Melella, hasta el momento no surgieron propuestas firmes para evitar la caída de los contratos.

En tanto, desde AFARTE sostuvieron que la pelea por la competitividad debería enfocarse en reducir los gastos estructurales del país antes que en afectar la producción local. No obstante, la situación actual demuestra que la presión del mercado recayó sobre el personal contratado, que representa la parte más expuesta de la cadena laboral.

El impacto de esta crisis amenaza con trasladarse al resto de la actividad económica de la provincia ya que la electrónica genera más del 30 por ciento del Producto Bruto Interno fueguino. Con un universo de 18.000 familias que dependen directa o indirectamente de las fábricas, y una relación estrecha con la producción de vehículos nacionales, el cese de estos primeros 1.000 contratos se percibe como el inicio de una transformación profunda del sistema industrial de la isla.

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