La travesía comenzó en Córdoba y ya lleva casi 60 días de vuelo ininterrumpido, atravesando cordilleras, vientos patagónicos y geografías extremas. “Llegamos hasta aquí porque estamos recorriendo toda la Argentina”, explicaron los pilotos, que asumieron el desafío de unir el país en una aventura aérea sin precedentes.
Defiant no es solo el nombre del avión. Es también una declaración de principios. “Fue un desafío construirlo y es un desafío esta travesía, la más larga que encaramos”, señalaron. Volar una aeronave liviana implica enfrentar condiciones meteorológicas complejas y tomar decisiones constantes. “Somos livianos, volamos despacio y el viento nos afecta mucho. Soportar más de 30 nudos no es sencillo, pero lo logramos”, relataron.
El proyecto tiene una particularidad clave: el avión fue completamente reconstruido por sus propios pilotos. “Se desarmó hasta el último tornillo”, contaron. Alas nuevas, motor reemplazado, sistemas revisados y más de 2.500 horas de trabajo dieron forma a una aeronave confiable, pensada especialmente para largas distancias y distintos escenarios geográficos.
Además, Defiant es un avión anfibio, capaz de aterrizar en pistas y en el agua, una característica que refuerza su espíritu explorador, aunque en esta travesía priorizan la autonomía y el alcance.
El sur argentino representa uno de los mayores desafíos del recorrido. Por eso, eligieron el verano para atravesarlo, aprovechando mejores condiciones climáticas y mayor cantidad de horas de luz. El itinerario incluyó escalas en Bariloche, El Bolsón, Trevelin, Perito Moreno, El Calafate, Río Gallegos y finalmente Río Grande, antes de continuar hacia Ushuaia.
Para Marcelo, la llegada a Tierra del Fuego tiene un valor emocional especial: “Hice el servicio militar en la base aeronaval de Ushuaia hace 48 años. Volver ahora, volando mi propio avión, es cerrar un círculo”.
Defiant no es una carrera contra el tiempo. El ritmo lo marca el clima. “No podemos salir cualquier día. Dependemos de las condiciones de vuelo”, explicaron. Esa lógica también es parte del mensaje que transmiten: animarse a soñar, planificar y hacerlo.
“Que no se lo pierdan. Es ahora, es el momento”, recomendaron a quienes sueñan con recorrer el país, destacando además el rol fundamental de los aeroclubes, que en cada escala brindaron apoyo técnico y humano.
Defiant no solo sobrevuela la Argentina: la conecta desde otra perspectiva. Con técnica, pasión y perseverancia, Laura Lazzeretti y Marcelo Varela demuestran que los sueños, cuando se trabajan, pueden despegar… y llegar muy lejos.