En comunicación con FM Aire Libre, la relación de García con la Ruta 40 nació hace años, marcada por la lectura del libro Mágica Ruta Cuarenta, del periodista Federico Kirbus. Esa inspiración se transformó en acción en febrero de 2022, cuando logró completar por primera vez el recorrido total entre La Quiaca y Cabo Vírgenes, experiencia que documentó a través de su proyecto Ida y Vuelta Ruta 40 en redes sociales.
Lejos de dar el desafío por terminado, decidió reinventarlo. Primero, recorrió el país de norte a sur en una bicicleta fat bike, uniendo La Quiaca con Ushuaia a ritmo lento, acumulando kilómetros, paisajes y vivencias. Pero la inquietud viajera volvió a empujar los límites. “¿De qué manera me puedo divertir ahora?”, se preguntó. La respuesta llegó en forma de una mini moto.
Junto a un grupo de amigos, armó una pequeña motocicleta en Mar del Plata con la idea de viajar desde el Obelisco hasta el norte argentino, pasando por Tolhuin. Sin embargo, al inicio del trayecto, la moto fue robada. El golpe no frenó el proyecto: con el apoyo de amigos, talleres solidarios y medios locales, logró rearmarse y adquirir una nueva compañera de ruta, una Zanella DAX Hot 90, una de las motos más pequeñas del mercado.
La máquina tiene apenas 86 centímetros cúbicos, ruedas rodado 10 y una autonomía limitada: solo 2,5 litros de combustible, que le permiten recorrer cerca de 50 kilómetros, especialmente en las exigentes condiciones del sur patagónico. Cada tramo implica planificación, paradas frecuentes y bidones extra de nafta.
Con alforjas, carpa y presupuesto ajustado, García avanza priorizando la experiencia por sobre la comodidad. El dinero destinado originalmente a hospedajes y comidas calientes fue redirigido a la compra de la moto, transformando el viaje en un ejercicio constante de adaptación.
Tolhuin volvió a ser una parada clave en el recorrido. Allí fue recibido por la panadería La Unión, el mismo lugar que lo había alojado durante su travesía en bicicleta. Desde el corazón de la isla, continúa su camino hacia Ushuaia, donde dará inicio al tramo más ambicioso: la Ruta 40 completa, ida y vuelta, en una mini moto.
Además del desafío personal, el viaje lleva un mensaje de concientización. García propone modificar una costumbre extendida entre viajeros: evitar pegar calcomanías en carteles y mojones viales. Sostiene que la acumulación de stickers dificulta la identificación de ubicaciones ante emergencias. Su iniciativa es simple: usar cinta de papel para la foto y conservar el sticker como recuerdo, sin dañar la señalización.
“Argentina es muy linda para recorrer, y uno de esos lugares está acá”, resume antes de retomar la ruta. Desde Tolhuin rumbo a Ushuaia, Pablo García demuestra que las grandes travesías no dependen del tamaño del vehículo, sino de la fuerza del sueño que empuja hacia adelante.
FOTO: Aire Libre