La menor fue trasladada al centro de salud luego de que sus padres advirtieran síntomas alarmantes como vómitos, salivación excesiva y malestar general. Ante la sospecha de la ingesta de un objeto extraño, se realizó una radiografía que confirmó la presencia de un cuerpo compatible con una pila botón, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencia.
En contacto con FM Provincia, el médico especialista Diego Escobar explicó que, ante este tipo de situaciones, el tiempo resulta determinante. “No estamos frente a un objeto extraño común. Las pilas generan una reacción química muy agresiva en los tejidos. En el esófago, el daño puede comenzar en apenas dos horas y llegar a ser irreversible”, advirtió.
A partir de esa confirmación, se decidió realizar una endoscopía de urgencia, procedimiento mediante el cual se logró extraer la pila que se encontraba alojada en el estómago. Según detalló Escobar, la intervención se realizó dentro de la llamada “ventana terapéutica”, lo que permitió minimizar el daño y evitar complicaciones mayores.
“El accionar rápido de la familia y del personal de guardia fue clave. En medicina decimos que el tiempo es tejido: cada minuto que pasa aumenta el riesgo de lesiones permanentes e incluso de muerte”, remarcó el profesional, quien insistió en la importancia de no subestimar este tipo de episodios.
Actualmente, la menor se encuentra estable, comenzó a tolerar la alimentación y continúa bajo seguimiento médico con tratamiento protector gástrico. Si bien su evolución es favorable, los profesionales aclararon que serán necesarios controles posteriores para confirmar que no queden secuelas.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a la prevención y a la responsabilidad adulta. “Las pilas botón son pequeñas, fáciles de tragar y están en muchos objetos de uso diario. Es fundamental que los padres sepan dónde están, que no queden al alcance de los niños y que, ante la mínima sospecha, consulten de inmediato”, concluyó.