“A nosotros lo que más nos preocupa es la pérdida de puestos de trabajo”, afirmó Arguello en la TV Pública, al referirse al proceso de modernización que impulsan las principales petroleras del país, particularmente YPF, con la incorporación del autoservicio en sus estaciones. Si bien reconoció que en la provincia aún no se registraron despidos vinculados directamente a esta modalidad, advirtió que el riesgo existe y que el sindicato mantiene el tema bajo permanente seguimiento.
En el caso puntual de Río Grande, el dirigente explicó que la única estación que avanza con esta experiencia es Autosur, aunque aclaró que, por el momento, no se han producido bajas de personal ni achicamientos en la dotación. “Todavía no es oficialmente autodespacho pleno y la estación sigue funcionando de manera normal”, señaló, y destacó que la empresa evalúa alternativas de reubicación del personal en nuevos sectores o tareas, tal como ocurrió en otras jurisdicciones.
Arguello también hizo referencia a la situación en Ushuaia, donde algunas estaciones ya cuentan con sistemas similares, pero sin consecuencias laborales negativas. Según indicó, el reordenamiento interno permitió absorber a los trabajadores y evitar despidos, una situación que SMATA busca garantizar en cada avance tecnológico.
Sin embargo, el panorama cambia en otras regiones del país. El secretario general reconoció que en grandes centros urbanos como Córdoba y Mendoza sí se registraron pérdidas de puestos de trabajo asociadas al autoservicio, especialmente una vez superada la etapa inicial en la que los trabajadores cumplen funciones de asistencia y orientación a los usuarios. “Ese puesto, con el tiempo, termina desapareciendo”, advirtió.
Desde el sindicato remarcaron que la modernización y la incorporación de tecnología no pueden darse a costa del empleo. En ese sentido, Arguello sostuvo que el desafío será negociar con las empresas mecanismos de reconversión y reubicación laboral en caso de que el autodespacho se implemente de manera definitiva en la provincia.
Finalmente, señaló que en Tierra del Fuego el proceso podría ser más lento que en el norte del país, tanto por las particularidades del mercado como por el grado de adaptación tecnológica de los usuarios. “La preocupación está y seguirá estando. Nuestra prioridad es defender cada puesto de trabajo”, concluyó.