RIO GRANDE.- La puesta en valor del Aeropuerto Internacional de Río Grande ya está en marcha bajo un ambicioso programa de mejoras edilicias y técnicas. El Ministerio de Economía y los organismos competentes destinaron una partida de 37 millones de dólares para garantizar que la aeroestación cumpla con las exigencias actuales de transporte y operatividad.
El cronograma de tareas tiene como fecha límite el próximo 15 de abril. Durante este período se trabajará en la recuperación total de la Pista 08-26 mediante la aplicación de asfalto modificado con polímeros en el rodaje principal. A su vez, se readecuarán las cabeceras según las normas internacionales y se reemplazará el antiguo balizamiento por 250 luces LED de alta eficiencia. Esta renovación se complementa con equipos de energía ininterrumpida que aseguran el arribo de vuelos bajo los parámetros de la Categoría Operacional I.
En cuanto a la superficie de rodamiento, se ejecutará la demolición de la plataforma actual para construir una nueva estructura de hormigón. Esta maniobra permitirá contar con una superficie de estacionamiento de aeronaves mucho más amplia y resistente que la anterior.
Una de las novedades técnicas es la incorporación de sensores para detectar la presencia de hielo sobre la calzada. Este dispositivo entregará datos precisos y constantes sobre el estado de la pista frente a la nieve o la escarcha, lo que permitirá anticipar maniobras preventivas y ahorrar recursos durante el invierno fueguino.
La experiencia del viajero también tendrá cambios significativos con la extensión de 360 metros cuadrados en la zona de preembarque. Esta ampliación del 20% en el sector de espera sumará locales gastronómicos y un ascensor para mejorar la movilidad de las personas. El plan incluye además cartelería renovada en toda la terminal para facilitar la circulación de los visitantes de forma más ágil.
En las inmediaciones del edificio se trabajará sobre la zona de aparcamiento vehicular. Las cuadrillas realizarán tareas de repavimentación y mejoras en el sistema lumínico, además de reforzar la seguridad vial y las señales de tránsito en todo el perímetro exterior.
El conjunto de estas reformas busca blindar la seguridad de los vuelos ante las condiciones meteorológicas extremas de la Patagonia. Al mejorar la visibilidad y el estado del suelo, se reducen los márgenes de riesgo y se optimizan los tiempos de respuesta del personal de tierra frente a las inclemencias del tiempo.
Finalmente, la empresa Aeropuertos Argentina confirmó un beneficio para los usuarios afectados por el cierre de la terminal. Quienes tengan tickets emitidos con anterioridad al 7 de octubre podrán utilizar un servicio de traslado terrestre gratuito que unirá Río Grande con el aeropuerto de Ushuaia, cubriendo tanto las partidas como los arribos programados.