USHUAIA.- El calendario astronómico de este año ya tiene marcado su primer momento de gran expectativa para la comunidad científica y los vecinos de Tierra del Fuego. Se trata de un eclipse solar anular, un evento conocido popularmente como “anillo de fuego”, que tendrá lugar durante la mañana del 17 de febrero y podrá seguirse desde todo el territorio provincial con una cobertura significativa del disco solar.
Este suceso ocurre cuando el satélite natural de la Tierra se interpone entre nosotros y el astro rey, pero debido a su posición orbital, no logra tapar la superficie solar íntegramente. El efecto visual resultante es un círculo de luz intenso que rodea la sombra lunar, ofreciendo un espectáculo natural que suele convocar a fotógrafos y curiosos en los puntos panorámicos de nuestras ciudades.
De acuerdo con la información suministrada por el Servicio de Hidrografía Naval, el fenómeno se desarrollará íntegramente en horario matutino y de mediodía para la Argentina. En la región sur, el proceso se pondrá en marcha alrededor de las 6:56, alcanzando su punto máximo de visibilidad cerca de las 9:41 de la mañana, para finalizar pasadas las 11:27.
La particularidad de que sea un eclipse anular y no total reside en la distancia que separa a la Luna de nuestro planeta. Al encontrarse en un punto más remoto de su recorrido, su tamaño visual se reduce y queda por debajo del diámetro del Sol, lo que impide que la oscuridad sea absoluta y permite que ese borde brillante permanezca visible en todo momento.
Si bien la fase completa del “anillo de fuego” se apreciará con mayor nitidez desde el sector antártico y las aguas del océano Austral, la Patagonia argentina contará con una vista preferencial. En Tierra del Fuego específicamente, la Luna cubrirá una franja muy importante del Sol, mientras que hacia el norte del país el fenómeno se percibirá con una intensidad bastante menor.
Desde los centros astronómicos locales subrayaron que este tipo de alineación precisa regala un anillo encendido en el cielo que no llega a ocultar la luz del día por completo, a diferencia de los eclipses totales. No obstante, advirtieron que bajo ninguna circunstancia se debe observar el fenómeno de manera directa ni utilizar elementos caseros como radiografías o lentes de sol comunes.
Para disfrutar de este evento sin riesgos, se recomienda el uso de anteojos con certificación internacional o recurrir a cámaras oscuras de proyección indirecta. La exposición de la vista al Sol sin los filtros adecuados durante estas fases puede generar lesiones oculares permanentes, por lo que la prevención será fundamental para disfrutar de esta oportunidad única que ofrece el cielo austral en 2026.