RIO GRANDE.- Los indicadores demográficos recientes posicionan a Tierra del Fuego y Santa Cruz como los distritos con la retracción más pronunciada en sus niveles de natalidad durante los últimos diez años. Este escenario, que surge de un análisis sobre datos de la cartera sanitaria nacional, plantea un nuevo paradigma que combina preocupaciones por el recambio poblacional con avances significativos en materia de derechos y formación académica.
De acuerdo con el registro de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud, todas las jurisdicciones argentinas mostraron una tendencia a la baja desde 2014. Sin embargo, el recorte fue más drástico en el territorio fueguino con una caída del 62 por ciento, seguido de cerca por la provincia santacruceña con un 60 por ciento y Corrientes con un 53 por ciento. En el otro extremo se ubicaron Córdoba, Chubut y Misiones, que presentaron los descensos menos marcados de la serie.
En el ámbito local, una investigación de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego sobre los condicionantes sociales del sistema educativo profundizó en el perfil de esta tendencia. El estudio determinó que la disminución más fuerte se dio en el segmento de las madres menores de 20 años y en aquellas mujeres que solo han completado el nivel primario de enseñanza.
La directora de esta investigación, Julieta López, consideró que la retracción de la maternidad en edades tempranas representa un indicador social positivo. La especialista de la casa de altos estudios explicó que postergar la llegada de un hijo mejora las chances de que la madre sostenga su trayectoria escolar y logre una vinculación más estable con el mercado laboral en el futuro.
Desde el CIPPEC también aportaron una mirada técnica sobre este proceso y destacaron que la caída no afectó a todos los estratos por igual. La organización señaló que el desplome fue superior al 66 por ciento entre las adolescentes y las mujeres con niveles educativos básicos, lo que demuestra un cambio de conducta muy marcado en los sectores donde históricamente la fecundidad era más elevada.
Las causas de esta transformación responden a una combinación de variables entre las que sobresalen la expansión de la educación sexual integral y un acceso más eficaz a métodos de planificación familiar. Aunque la baja sostenida de nacimientos obligará a revisar la estructura poblacional de la isla en los próximos años, los expertos valoran que el descenso de los embarazos adolescentes constituye un progreso social de gran importancia para la provincia.