USHUAIA.- La terminal portuaria de esta ciudad atraviesa días de máxima tensión ante el inminente arribo de las máximas autoridades de la Prefectura Naval Argentina. La comitiva, que viaja directamente desde Buenos Aires, tiene previsto iniciar este martes una exhaustiva revisión técnica y operativa que pondrá a prueba la capacidad de respuesta de la Dirección Provincial de Puertos. El organismo conducido por Roberto Murcia llega a esta instancia con el peso de auditorías previas que ya habían advertido sobre diversas irregularidades en las instalaciones.
Esta fiscalización se aleja de los controles habituales de calendario. La decisión de Prefectura de intervenir de manera directa se fundamenta en una serie de reportes que detallan fallas en múltiples áreas, abarcando desde el estado de la infraestructura básica hasta las deficiencias en los esquemas de seguridad y los protocolos de trabajo. Estos puntos críticos mantuvieron al muelle bajo una vigilancia especial que justifica la rigurosidad de la inspección actual.
Los técnicos nacionales centrarán su labor en verificar si la estación marítima cumple efectivamente con las normas internacionales de operatividad. El relevamiento hará especial hincapié en la integridad estructural de los pilotes y la superficie de atraque, además de constatar que los sistemas de emergencia y los estándares de funcionamiento se ajusten a los convenios mundiales que rigen para este tipo de terminales de alta complejidad.
La presencia del equipo auditor nacional coloca en una posición sumamente delicada a la conducción de Roberto Murcia, y por añadidura, al gobierno de la provincia a cargo de Gustavo Melella. Se espera que de esta evaluación surjan notificaciones formales o intimaciones para subsanar los errores detectados, lo cual impactará de manera inmediata en la logística diaria y en la planificación de las próximas temporadas de cruceros y carga.
El veredicto final que emitan los especialistas será de cumplimiento obligatorio para la provincia. De las conclusiones de este informe no solo depende que el muelle mantenga su permiso oficial para recibir buques extranjeros, sino que también definirá el posicionamiento estratégico de Ushuaia dentro de la red portuaria del Atlántico Sur en el futuro cercano.