De acuerdo a lo resuelto en la instancia participativa, la bajada de bandera diurna pasó de $2.160 a $2.550, lo que representa un aumento cercano al 18%, mientras que la ficha en tarifa nocturna y horarios especiales registró el ajuste más significativo: subió de $96 a $130, marcando un incremento aproximado del 35%.
El nuevo esquema tarifario comenzó a regir una vez publicado el decreto municipal correspondiente, luego del pedido formal presentado por la Asociación de Propietarios de Taxis, que fundamentó la solicitud en el fuerte incremento de los costos operativos del sector.
Desde el sector de taxis señalaron que el ajuste responde al aumento sostenido en combustibles, mantenimiento de las unidades, repuestos, seguros y demás gastos fijos, que en los últimos meses impactaron de lleno en la rentabilidad del servicio. En ese marco, remarcaron que la actualización tarifaria busca sostener la prestación y evitar el deterioro del parque automotor.
El nuevo cuadro tarifario implica un mayor costo por viaje para vecinos y turistas, en una ciudad donde el taxi cumple un rol central, especialmente durante el invierno y en zonas con menor cobertura del transporte urbano. Para quienes utilizan el servicio de manera habitual, el incremento se hará sentir con mayor fuerza en recorridos largos o en franjas nocturnas.
El aumento se suma a una serie de actualizaciones tarifarias aplicadas en los últimos años en Ushuaia, en línea con la inflación general y la suba de costos que atraviesan distintos servicios. Sin embargo, el porcentaje aplicado en esta oportunidad vuelve a poner en discusión el equilibrio entre la sostenibilidad del servicio y el impacto en el bolsillo de los usuarios.