sábado 17 de enero de 2026 - Edición Nº2600

Generales | 17 ene 2026

En Paraguay

Mercosur y la Unión Europea sellan un pacto que mueve el 25% del PIB mundial

13:21 |Con la presencia de Javier Milei y líderes regionales, pero sin Lula, se cerró en Asunción uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos del planeta. Qué implica, quiénes ganan, qué riesgos aparecen y cómo se posiciona la Argentina.


Este mediodía en Asunción, Paraguay, el Mercosur y la Unión Europea dieron un paso histórico al cerrar formalmente el Acuerdo de Asociación Birregional, uno de los más grandes del mundo, que abarca alrededor del 25% del Producto Bruto Interno global y un mercado potencial de más de 750 millones de personas.

La ceremonia se realizó en el Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central de Paraguay y marcó el final de un proceso de negociaciones que se extendió durante más de dos décadas. Si bien los presidentes estuvieron presentes, la firma formal del documento quedó en manos de los cancilleres de ambos bloques, tal como lo establece el protocolo europeo.

Un acto con ausencias y tensiones políticas

El encuentro tuvo una ausencia resonante: el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien decidió no viajar a Asunción. Desde su entorno argumentaron que no estaba prevista la presencia de mandatarios en la firma, aunque la decisión se dio en un contexto de tensión política con Javier Milei, con quien evitó un cruce directo.

Sí estuvieron presentes los presidentes Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Yamandú Orsi (Uruguay), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay), anfitrión del encuentro en su rol de presidente pro tempore del Mercosur. Por la Unión Europea participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo Europeo, Antonio Costa.

Milei: “Es el mayor logro en la historia del Mercosur”

Durante su intervención, el presidente argentino calificó al acuerdo como “el logro más importante en la historia del Mercosur”, aunque dejó en claro que su gobierno no limitará su política exterior a este entendimiento.

“La Argentina no se detiene en este acuerdo. Tenemos que ser más dinámicos y acelerar nuestra integración con la economía global”, afirmó Milei, quien ratificó que su administración continuará negociando tratados propios con países como Estados Unidos, Japón y Emiratos Árabes Unidos.

El mandatario estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno, funcionarios del área económica y el embajador argentino en Paraguay, Guillermo Nielsen.

Qué es y qué implica el acuerdo Mercosur–UE

El acuerdo propone la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la armonización de normas en áreas clave como inversiones, propiedad intelectual, estándares sanitarios y regulaciones técnicas.

Para el Mercosur, el pacto abre la puerta a un acceso preferencial a uno de los mercados con mayor poder adquisitivo del mundo, beneficiando principalmente a los sectores agroindustrial, minero y de alimentos procesados.
Para la Unión Europea, significa fortalecer su presencia estratégica en Sudamérica, diversificar proveedores y reducir su dependencia de Asia, en un contexto de fuerte competencia global.

Actualmente, el intercambio comercial entre ambos bloques supera los 111.000 millones de euros, y se estima que las empresas europeas podrían ahorrar hasta 4.000 millones de euros anuales en derechos aduaneros, mientras que las inversiones europeas en el Mercosur podrían duplicarse.

Oportunidades, riesgos y desafíos

El acuerdo también genera preocupaciones. Sectores industriales del Mercosur —como textil, calzado y metalmecánica— enfrentarán una mayor competencia europea, mientras que productores agrícolas europeos advierten sobre el impacto de las exportaciones sudamericanas.

Además, el cumplimiento de exigencias ambientales europeas en materia de deforestación, trazabilidad y derechos laborales implicará inversiones y adaptaciones productivas, especialmente para pymes.

Según un análisis de la consultora ABECEB, el acuerdo tiene una fuerte dimensión geopolítica:

  • Para Europa, permite reducir su dependencia de Asia y ganar influencia en América del Sur.

  • Para el Mercosur, representa una oportunidad de diversificar alianzas, disminuir la dependencia de China y reposicionarse en el comercio global.

Lo que viene

La entrada en vigencia del acuerdo no será automática. Requiere la ratificación de cada país del Mercosur y la aprobación del Parlamento Europeo, un proceso atravesado por tensiones políticas internas en varios países. Como alternativa, se analiza un Acuerdo Interino, que permitiría aplicar de inmediato el capítulo comercial.

Mientras tanto, el Gobierno argentino deberá avanzar en la adaptación de normas técnicas, reglas de origen y procedimientos de certificación, un trabajo clave para que las empresas locales puedan aprovechar el nuevo escenario.

El acuerdo Mercosur–Unión Europea ya es un hecho político. Ahora comienza la etapa más compleja: convertir la promesa de integración en beneficios reales, sin dejar sectores productivos en el camino.

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