La declaración de la emergencia fue resuelta por la comisión de receso del Concejo Deliberante, mediante una ordenanza que tendrá vigencia por 90 días, con el objetivo de mitigar los riesgos derivados de la inestabilidad del suelo. En paralelo, se dispuso el cierre total del perímetro afectado por al menos 48 horas, ya que el terreno “sigue latiendo y presenta riesgo urbano”.
Durante el fin de semana, vecinos de los barrios Sismográfica, Marquesado y Los Tilos, en la zona de Kilómetro 3, fueron sorprendidos por el colapso del cerro. En algunos casos, las viviendas sufrieron daños estructurales severos, llegando incluso a partirse en dos como consecuencia del movimiento del suelo y la caída de grandes volúmenes de tierra.
La rápida respuesta de los equipos de emergencia y la autoevacuación de los vecinos permitió evitar víctimas fatales, aunque el impacto social y material es significativo y todavía difícil de dimensionar.
Especialistas advirtieron que el deslizamiento registrado es inédito en la zona y que el proceso geológico no se encuentra completamente estabilizado, lo que abre un escenario de incertidumbre para los próximos días y semanas.
El geólogo José Paredes, del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, explicó que se trata de “un deslizamiento de gran magnitud” cuya evolución no puede predecirse en el corto plazo.
“Lo más importante es evitar pérdidas humanas. Este es un problema geológico de gran escala que se va a instalar de manera crónica y va a requerir soluciones sociales y territoriales a largo plazo”, advirtió el especialista.
Estas declaraciones refuerzan el temor de que otros barrios cercanos puedan verse comprometidos, especialmente aquellos asentados sobre formaciones similares o terrenos con antecedentes de inestabilidad.
La ordenanza de emergencia habilita al Poder Ejecutivo Municipal a realizar reestructuraciones presupuestarias, transferencias de partidas y utilizar fondos de libre disponibilidad, además de gestionar asistencia ante organismos provinciales, nacionales o internacionales.
El Plan de Contingencia establece la evacuación segura y ordenada de la población en riesgo, garantizando alojamiento temporario, asistencia básica, cobertura sanitaria y seguridad por al menos 30 días. El esquema contempla cuatro fases:
Fase 1 (Día 0-1): activación del COE, censo rápido y evacuación priorizada.
Fase 2 (Día 1-3): reubicación, alojamiento y asistencia inicial.
Fase 3 (Día 4-10): estabilización, seguimiento sanitario y refuerzo de seguridad.
Fase 4 (Día 11-15): evaluación técnica y definición sobre el retorno o la extensión de las medidas.
En una conferencia de prensa realizada en las últimas horas, el intendente Othar Macharashvili destacó el trabajo preventivo realizado y el compromiso de la comunidad.
“Afortunadamente no tenemos que lamentar víctimas, producto del trabajo previo y de la responsabilidad de los vecinos que realizaron autoevacuaciones. Desde el primer momento activamos el Comité de Crisis y el protocolo que se venía trabajando. Estuvimos y vamos a seguir estando al lado de los vecinos”, aseguró.
Mientras continúan las evaluaciones técnicas, Comodoro Rivadavia atraviesa horas críticas, con la mirada puesta no solo en la emergencia actual, sino en la necesidad de repensar el ordenamiento territorial de una ciudad históricamente condicionada por su compleja geografía.