USHUAIA.- Nahuel Rodríguez encabeza una aventura que trasciende las fronteras nacionales a bordo de un Chevrolet Coupé modelo 1940. El itinerario, que ya acumula dieciocho meses de rodaje por distintos países americanos, tiene como meta final Alaska. Esta travesía se gestó en el seno del hogar como una forma de amalgamar la pasión por los motores y la fotografía profesional en un solo recorrido de miles de kilómetros.
La unidad elegida para la marcha es una recreación del histórico vehículo con el que el "Chueco" Fangio obtuvo su primer triunfo relevante. Según relató el propio Rodríguez, la decisión de utilizar esta máquina responde a una carga emocional y un homenaje a la identidad del automovilismo nacional. El viajero destacó que avanzar por las rutas en una "cupecita" de estas características le otorga un significado especial a cada etapa cumplida.

El motor de este plan se encendió durante una conversación cotidiana entre Nahuel y su esposa. Ella tenía el firme deseo de capturar imágenes de las luces del norte en el cielo ártico, mientras que él buscaba un reto vinculado a los autos antiguos. De ese modo, Alaska surgió como el punto geográfico ideal para que ambos propósitos se volvieran una realidad compartida.
La hoja de ruta formal se inició en el Paseo Fangio, sitio emblemático por su pasado en las carreras de máxima categoría. Luego de rendir tributo frente al monumento del quíntuple campeón mundial, la familia se dirigió hacia el sur para tocar Ushuaia y, desde allí, emprender el ascenso definitivo hacia el hemisferio norte.

En cuanto al sustento económico de la expedición, los protagonistas aplican una estrategia basada en el intercambio cultural. Aprovechando el oficio de su mujer, instalan paradas temporales en parques, plazas y sectores costeros de las ciudades que visitan. Allí distribuyen fotografías impresas a voluntad de los transeúntes, lo que les permite recaudar el dinero necesario para rellenar el tanque y seguir camino hacia su próximo destino.