Rodríguez cuestionó las expresiones del gobernador Gustavo Melella y del intendente de Río Grande, Martín Perez, quienes alertaron sobre una posible pérdida de puestos de trabajo a raíz del arancel cero. Según el legislador, la reducción impositiva no solo beneficia a los productos importados, sino también a las propias empresas radicadas en la provincia, que ahora cuentan con mejores condiciones para competir y sostener su actividad.
En ese marco, destacó la reciente resolución nacional que habilita a una empresa fueguina a producir módulos electrónicos para la industria automotriz, lo que consideró un paso concreto hacia la diversificación productiva. “Esto va a generar empleo calificado, mayor valor agregado local y obliga a adaptar líneas de producción, lo que implica más trabajo en la provincia”, señaló.
El diputado también valoró la posibilidad de que las empresas puedan reducir o incluso llevar a cero sus aportes al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), una medida que calificó como un incentivo clave para que el sector privado pueda reconvertirse y mejorar su competitividad en un contexto de apertura económica.
En contrapartida, Rodríguez apuntó contra los ejecutivos locales por la falta de acompañamiento a estas políticas, y mencionó como ejemplo la continuidad de tasas provinciales y municipales que, según afirmó, encarecen hasta un seis por ciento el valor final de los productos. “Mientras Nación baja impuestos y genera condiciones, desde la Provincia y los municipios no vemos medidas concretas de alivio”, cuestionó.
Finalmente, reafirmó la postura del Gobierno nacional en materia tributaria y sostuvo que la clave para sostener el empleo no es aumentar la carga impositiva, sino reducirla. “Cuanto menos presión haya sobre quienes producen y generan trabajo, mejores van a ser los resultados para Tierra del Fuego y para el país”, concluyó.