sábado 24 de enero de 2026 - Edición Nº2607

Generales | 24 ene 2026

El dato

Economía planchada: el gasto público cayó 27% y el consumo sobrevive a puro crédito

12:09 |Un informe advierte que la estabilización macro no logra reactivar la economía real. La industria sigue en recesión, las ventas se desploman y la obra pública está virtualmente paralizada. El ajuste del Estado explica casi todo el superávit.


La economía argentina transita una estabilización sin reactivación. Aunque los principales indicadores macroeconómicos muestran orden fiscal y cierta calma cambiaria, la actividad real permanece estancada y con señales de deterioro profundo en el consumo, la industria y la inversión pública.

Así lo advierte un nuevo informe del Instituto Argentina Grande (IAG), fechado el 23 de enero de 2026, que revela que el gasto público real cayó un 27% interanual, el mayor ajuste desde la salida de la Convertibilidad. Según el relevamiento, el superávit primario logrado en 2025 se explica casi exclusivamente por este recorte sin precedentes.

El documento detalla una caída superior al 70% en las transferencias a las provincias y un desplome del 75% en la inversión pública durante el último semestre, un freno casi total de la obra pública que impacta de lleno en el empleo, la construcción y las economías regionales.

Consumo en retroceso y bolsillos al límite

El ajuste fiscal tuvo su correlato directo en la calle. Las ventas en supermercados y comercios minoristas acumulan caídas de dos dígitos, reflejando la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. El informe señala que el consumo se sostiene de manera artificial, apoyado casi exclusivamente en el uso de tarjetas de crédito y financiamiento, una dinámica que expone el deterioro del ingreso real.

Este patrón no solo limita una recuperación genuina del consumo, sino que también incrementa la vulnerabilidad financiera de las familias, que recurren al endeudamiento para cubrir gastos básicos.

Industria y construcción, aún en recesión

En el plano productivo, el panorama no es más alentador. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) muestra un crecimiento “casi nulo”, con la industria y la construcción todavía en terreno recesivo, lejos de recuperar los niveles previos al ajuste.

La falta de inversión pública, sumada a la debilidad del mercado interno, mantiene frenados sectores clave para la generación de empleo y el arrastre sobre el resto de la economía.

Dólares, reservas y una calma frágil

El informe también pone el foco en la fragilidad de la estabilidad cambiaria. Tras el pago a bonistas del pasado 9 de enero, que se cubrió parcialmente con un repo de bancos por USD 4.900 millones, el Banco Central retomó la compra de divisas y logró acumular USD 900 millones en las primeras semanas de enero.

Sin embargo, el IAG advierte que esta mejora en las reservas no alcanza para disipar los riesgos, en un contexto donde la economía real no arranca y el ajuste sigue siendo el principal motor del equilibrio fiscal.

Estabilidad sin crecimiento

El diagnóstico es claro: la estabilización macroeconómica, por sí sola, no está logrando reactivar la economía. Con el gasto público en mínimos históricos, el consumo sostenido a crédito y la industria aún en recesión, el desafío para el Gobierno pasa por transformar el orden fiscal en crecimiento real, sin profundizar el deterioro social y productivo.

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