El fenómeno geológico, registrado en la madrugada del domingo pasado, provocó grietas profundas en el terreno, colapsos parciales de viviendas y daños en la infraestructura urbana, lo que obligó a un amplio operativo de evacuación y asistencia social.
Según datos oficiales y relevamientos difundidos por medios locales y nacionales:
Más de 250 familias fueron evacuadas de manera preventiva en los barrios Sismográfica y El Marquesado, los sectores más comprometidos por el movimiento del suelo.
Las estimaciones totales hablan de entre 300 y 500 viviendas afectadas, ya sea por evacuación directa, autoevacuación o riesgo estructural.
En las primeras horas, al menos 90 familias debieron abandonar sus hogares de manera urgente, cifra que fue creciendo con el avance de los estudios técnicos.
Muchas de las viviendas presentan grietas estructurales severas, lo que llevó a que varias de ellas sean consideradas inhabitables, al menos de forma provisoria.
Las familias que debieron abandonar sus casas fueron alojadas en distintos espacios habilitados por el Municipio:
Club Talleres
Club Ameghino
Hotel Deportivo Municipal
En paralelo, una parte de los damnificados se autoevacuó y se encuentra alojada en casas de familiares o allegados. Desde el Municipio y la Provincia se desplegó un operativo de asistencia con provisión de alimentos, abrigo y atención social, además del acompañamiento sanitario y psicológico.
Además de los sectores más afectados, las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre otros barrios cercanos:
Barrio Médanos, donde se solicitó autoevacuación preventiva ante la posibilidad de que el desplazamiento del suelo continúe.
Sectores de Los Tilos y áreas próximas a la calle Mazaredo, donde se realizan controles técnicos diarios.
Las zonas de riesgo fueron valladas y se restringió el acceso para evitar accidentes, mientras se monitorean redes de gas, agua y servicios esenciales.
A una semana del episodio, las respuestas siguen centradas en la emergencia, aunque ya se discuten alternativas a futuro:
Se evalúa la declaración de la emergencia geológica y urbanística, lo que permitiría acelerar recursos y asistencia.
Legisladores impulsan la declaración de emergencia a nivel provincial y nacional, con el objetivo de garantizar ayuda económica y soluciones habitacionales.
Técnicos advierten que algunas zonas podrían quedar inhabilitadas de manera permanente, lo que obligaría a planes de relocalización definitiva para las familias afectadas.
Informes técnicos previos, entre ellos del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), ya habían señalado la inestabilidad del terreno en esta zona de Comodoro Rivadavia, recomendando controles y limitaciones al desarrollo urbano.