El exsenador nacional por Tierra del Fuego, Pablo Blanco, analizó la situación política e institucional que atraviesa la provincia a partir de la intervención del puerto de Ushuaia, el creciente interés de Estados Unidos en la región y la falta de información oficial por parte del Gobierno Nacional. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista brindada a Radio Provincia.
Según el exlegislador, la gravedad del escenario no radica solo en los rumores, sino en el hecho de que las propias autoridades provinciales no estén debidamente informadas.
“Las autoridades provinciales deberían estar al tanto de este tipo de situaciones. Uno consulta y no hay información, y eso genera todo tipo de suposiciones”, sostuvo.
En ese marco, consideró que existe una falla de coordinación política que impacta de lleno en la confianza institucional y en la percepción pública sobre decisiones estratégicas que involucran a Tierra del Fuego.
Uno de los puntos más críticos de sus declaraciones fue la intervención del puerto de Ushuaia, medida que Blanco calificó como llamativa y excesiva.
“Yo no recuerdo que se haya intervenido otro puerto del país, ni siquiera en situaciones mucho más graves”, señaló, al comparar el caso fueguino con antecedentes nacionales.
El exsenador recordó que el puerto es propiedad de la provincia, transferido en el marco de la provincialización, y remarcó que se trata de un ente autárquico creado por ley provincial. En ese sentido, sostuvo que cualquier irregularidad debería ser evaluada por los organismos de control provinciales, como el Tribunal de Cuentas o la Fiscalía de Estado, antes de avanzar con una intervención nacional.
“Esto es un atropello a la jurisdicción provincial”, afirmó.
Blanco también cuestionó las contradicciones dentro de la dirigencia política fueguina, al señalar que algunos sectores que aprobaron leyes vinculadas al uso de recursos del puerto luego respaldaron la intervención.
“Hay cosas que no están claras y generan muchas dudas”, indicó.
Además, expresó su sorpresa por el silencio de gran parte de la Legislatura provincial y de los representantes nacionales de Tierra del Fuego, a quienes reclamó una posición institucional más firme frente a lo que considera un avance sobre la soberanía provincial.
Durante la entrevista, el exsenador se refirió al interés manifiesto de Estados Unidos en Ushuaia, a proyectos vinculados a bases militares, al polo logístico antártico y a recientes visitas sin información oficial precisa.
“No hay una explicación oficial, ni del Gobierno Nacional ni del Provincial, y eso es grave”, sostuvo.
Si bien descartó que el Presidente tenga facultades para “entregar” un puerto -ya que cualquier acuerdo internacional debe pasar por el Congreso-, advirtió que la falta de explicaciones alimenta sospechas en una región de alto valor estratégico.
Finalmente, Blanco remarcó que el puerto de Ushuaia es un recurso estratégico fundamental, no solo desde lo económico sino también desde lo geopolítico.
“No se trata de estar a favor o en contra de un gobierno. Se trata de defender los derechos de la provincia sobre sus recursos”, concluyó.
La entrevista dejó expuesta una preocupación central: la sensación de que decisiones clave se están tomando sin información, sin transparencia y sin el debido respeto por la autonomía de Tierra del Fuego, en un contexto donde el puerto de Ushuaia vuelve a ocupar un lugar central en el debate político provincial y nacional.