“Estamos jugando con fuego”, alertó Apollinaire, al confirmar que el productor damnificado —un pequeño emprendedor con vacunos, ovinos y llamas— quedó sin ningún animal, tras una serie de ataques que se fueron sucediendo en los últimos meses y que culminaron con la destrucción total del plantel de llamas.
La dirigente rural explicó en FM Aire Libre, que se trata de una familia que había apostado a un proyecto productivo y turístico a pequeña escala, con la idea de trabajar la lana y avanzar en actividades vinculadas al turismo rural. “Es otro emprendimiento que se frustra, otra familia que había puesto todo su esfuerzo y su trabajo, y que de un día para el otro se encuentra con esto”, lamentó.
Apollinaire remarcó que el problema no es nuevo y que desde el sector productivo viene siendo advertido desde hace años. “Esto lo venimos anunciando hace muchísimo tiempo. Primero fueron las ovejas, durante décadas, después el guanaco, la fauna silvestre, en el último año los vacunos, y ahora esto”, enumeró.
En ese sentido, fue contundente al señalar que no se trata de animales domésticos. “No son perros de casa. Son perros asilvestrados, cimarrones, que forman jaurías y se ceban. Si pudieron matar 30 llamas en poco tiempo, saben que la comida es fácil y van a volver por más”, advirtió.
La presidenta de la Sociedad Rural también puso el foco en la inacción del Estado y la falta de continuidad en las políticas públicas. Recordó que la entidad forma parte de la comisión de seguimiento de la ley de poblaciones caninas, pero señaló que desde noviembre no hay avances concretos y que incluso renunciaron las máximas autoridades de la autoridad de aplicación, sin que hasta el momento se conozcan reemplazos.
“Falta una decisión política firme. No alcanza con buenas intenciones o reuniones. Tiene que haber un plan, presupuesto y voluntad política. La producción no se detiene, la vida sigue y los perros siguen**”, subrayó.
Finalmente, Apollinaire alertó sobre un riesgo aún mayor: el humano. “Algún día vamos a tener que lamentar una tragedia personal”, sostuvo, al mencionar que ya se registraron intentos de ataque a trabajadores rurales y que el problema también afecta a senderos turísticos y áreas naturales cada vez más visitadas. “Invertimos millones en turismo, pero si no resolvemos esto, el riesgo es enorme”, concluyó.