En declaraciones realizadas a Radio Provincia, la legisladora explicó que la visita de congresistas estadounidenses estaba planificada con anterioridad y respondió a intereses académicos y ambientales, sin ningún tipo de carácter oficial ni injerencia sobre decisiones estratégicas de la provincia.
“La llegada de un avión de Estados Unidos con senadores y congresistas estaba prevista mucho antes de la intervención del puerto. Incluso había actividades académicas y recorridos turísticos ya organizados. No tiene absolutamente nada que ver con el puerto”, afirmó Monte de Oca.
En ese sentido, sostuvo que se construyó una “novela” a partir de hechos aislados, mezclando la visita extranjera con la situación portuaria, el vínculo del presidente Javier Milei con Donald Trump y la coyuntura institucional fueguina.
“Me parece que en muchos casos se arma una ensalada a propósito para confundir. Pensar que un grupo de legisladores extranjeros baja de un avión para intervenir un puerto o ‘hacerse de Tierra del Fuego’ no resiste ningún análisis lógico”, señaló.
La senadora también coincidió con el planteo realizado por el exsenador Pablo Blanco, remarcando que cualquier acuerdo internacional o presencia extranjera con implicancias institucionales debe pasar obligatoriamente por el Congreso de la Nación.
“No existe la posibilidad de que se tomen decisiones de ese tipo por fuera del Congreso. No hay acuerdos secretos ni atajos institucionales. Todo lo que tenga que ver con convenios internacionales debe ser tratado por el Poder Legislativo”, enfatizó.
Desde esa perspectiva, Monte de Oca llamó a desdramatizar la presencia de delegaciones extranjeras y a evitar lecturas conspirativas que, según advirtió, terminan desviando la atención de los problemas reales de la provincia.
En otro tramo de la entrevista, la legisladora fue crítica con el gobierno provincial y consideró que se están generando “fantasmas donde no los hay”, mientras persisten serias deficiencias administrativas en áreas clave.
“Hay cuestiones prioritarias que atender: que el puerto vuelva a funcionar, que comiencen las clases, que no se corten prestaciones esenciales. Eso es lo que debería ocuparnos, no lucubraciones complejas sobre supuestas conspiraciones”, expresó.
Asimismo, sostuvo que el contexto actual exige responsabilidad política y claridad institucional, especialmente en un verano que calificó como “agitado” para Tierra del Fuego.
Las declaraciones de Belén Monte de Oca se producen en un escenario marcado por tensiones políticas, versiones cruzadas y un fuerte clima de incertidumbre institucional en Tierra del Fuego. En ese marco, la senadora buscó llevar tranquilidad, bajar el tono de las especulaciones y reordenar el debate público en torno a datos concretos.
“Informarse, averiguar y preguntar está bien. Pero generar miedo o fantasmas donde no existen, no le sirve a nadie”, concluyó.