La postal de unidad política que se mostró durante la última campaña electoral en Tierra del Fuego duró poco. Apenas 60 días de las elecciones, el vínculo entre el Gobierno provincial y la Municipalidad de Ushuaia volvió a tensarse de manera abrupta tras una decisión unilateral del Ejecutivo fueguino que implica una fuerte quita de recursos a los municipios.
La medida se formalizó mediante una resolución firmada por el nuevo ministro de Economía de la Provincia, que incrementa el porcentaje destinado al Fondo de Prestaciones Prioritarias para cubrir el subsidio al GLP. En la práctica, ese aumento se traduce en menos dinero coparticipable para Ushuaia, afectando directamente los fondos que reciben la ciudad.
Según explicó a Radio Provincia, el secretario de Gobierno del Municipio de Ushuaia, Sebastián Iriarte, la capital fueguina perdería entre 1.000 y 1.500 millones de pesos, una cifra que todavía está siendo ajustada por el área económica municipal, pero que ya genera una profunda preocupación.
“Fue una medida intempestiva, inconsulta, que afecta enormemente nuestra planificación y la calidad de los servicios que brindamos a los vecinos”, sostuvo Iriarte en declaraciones a Radio Provincia.
El funcionario fue categórico al remarcar que no existió ningún tipo de aviso ni instancia de diálogo previo con el municipio. “Nos enteramos por la publicación en el Boletín Oficial”, señaló, y advirtió que este tipo de decisiones “no contribuyen en nada al diálogo que veníamos teniendo con la Provincia”.
El malestar no tardó en trasladarse al plano político. El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, utilizó su cuenta oficial en X para expresar su rechazo a la medida y dejar en evidencia el quiebre del discurso de unidad.
“Cuando estas decisiones se toman de manera unilateral, los municipios terminan quedando en el medio de disputas políticas ajenas, pagando las consecuencias quienes viven y trabajan en nuestras ciudades”, escribió Vuoto.
En otro mensaje, el jefe comunal fue claro sobre la postura del municipio:
“Seguiremos defendiendo los recursos que le corresponden a la ciudad y el derecho de nuestros vecinos y vecinas a contar con servicios públicos de calidad”.
Las declaraciones del intendente y de su secretario de Gobierno coinciden en un punto central: la Provincia eligió el camino más fácil, recortar fondos a los municipios, en lugar de abrir una discusión conjunta para buscar alternativas frente a la caída de recursos.

Desde el Municipio advierten que la quita de fondos no es una discusión abstracta ni meramente política. Se trata de recursos que dejan de volcarse a la ciudad y que impactan directamente en el funcionamiento del Estado municipal, en un contexto de fuerte ajuste y escasez financiera.
Iriarte incluso dejó abierta la posibilidad de avanzar por la vía judicial y cuestionó si el Ministerio de Economía tiene facultades para aplicar esta medida en el marco de un presupuesto reconducido.
Mientras tanto, la “unidad” que se exhibió en campaña quedó rápidamente desdibujada. Las fotos y los gestos de consenso dieron paso, una vez más, a decisiones unilaterales, enojo político y un nuevo conflicto entre Provincia y municipios, con los vecinos de Ushuaia como principales perjudicados.