Desde la fuerza explicaron que, durante la temporada de verano, es habitual que vecinos y turistas se acerquen al río Grande para disfrutar del clima. Sin embargo, muchas veces se subestiman las condiciones del lugar, como la baja temperatura del agua, los vientos y, principalmente, la amplitud de la marea, que puede subir con rapidez y dejar atrapadas a personas y mascotas.
El jefe de Operaciones de la Prefectura Naval Argentina en Río Grande, prefecto Carlos Guspero, señaló en FM Provincia que los rescates involucran en muchos casos a perros, tanto callejeros como mascotas que se escapan de sus dueños. “Se trabaja con la prontitud que ameritan este tipo de asistencias y, en la mayoría de los casos, se logra rescatarlos de manera positiva y trasladarlos a nuestra base, para luego dar intervención al área municipal correspondiente”, explicó.
Prefectura cuenta con una guardia permanente las 24 horas, integrada por un timonel y dos nadadores de rescate, preparados para intervenir ante emergencias en el mar y en la zona costera. Además de los rescates, el personal realiza patrullajes a pie por la costanera con el objetivo de prevenir situaciones de riesgo y concientizar a la población.
Desde la institución remarcaron la importancia de la responsabilidad individual y recomendaron no ingresar al agua sin conocer las condiciones del lugar. También solicitaron que, ante la presencia de un animal en peligro, se dé aviso inmediato a la Prefectura para permitir una intervención rápida y segura.
Finalmente, Guspero advirtió que muchas de las personas asistidas no son oriundas de la ciudad y desconocen los sectores que suelen inundarse con la subida de la marea. “La prevención es fundamental para evitar situaciones que puedan poner en riesgo la vida”, concluyó.